Tras la muerte de un migrante cubano por virus AH1N1 en El Progreso, provincia de Chiriquí, el Ministerio de Salud ha anunciado el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica en el sector.
Rubén Ramírez Caso, de 53 años, quien permanecía en un albergue, fue trasladado al Hospital Rafael Hernández por un cuadro respiratorio severo, falleciendo en el nosocomio el pasado lunes. Otras dos personas que mantuvieron contacto con Ramírez, entre ellas su pareja, permanecen bajo observación.
Al ser consultada sobre la posibilidad de declarar alerta sanitaria, la doctora Itza Barahona, Directora General de Salud, respondió que por el momento no es necesario. Explicó que la víctima presentaba factores de riesgo, como deshidratación, que pudieron haber agravado su condición. " El desenlace fatal está dentro de lo esperado, el Minsa no tiene ningún criterio para declarar alerta ni en albergues ni en el país porque la gripe se ha comportado en Panamá de un modo dentro de lo normal, es normal que alguna persona se complique ", acotó.
La funcionaria señaló que se trata del mismo virus que circula en Panamá desde el 2009.
Entre las acciones tomadas por el Minsa se encuentran:
- Monitoreo y recorrido diario con ambulancia en los albergues
- Jornadas de fumigación y vacunación contra la influenza, tanto para personal de salud como para migrantes
- Extensión de horario del centro de Salud de El Progreso hasta las 11:00 p.m.
- Se habilitó la Policlínica Pablo Espinoza de 7:00 a.m. a 11:00 p.m. para la atención inmediata de quienes se encuentran en los albergues, en caso de que alguno lo requiera. En caso de urgencia deberá ser trasladado al Hospital Dionisio Arrocha en Barú.
Personal del Minsa, Cruz Roja y la Gobernación de Chiriquí acudieron a los albergues para verificar la condición de salud y atender inquietudes de los cubanos albergados.