Cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, motivo por el cual el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, llamó a reflexionar y actuar frente a la "urgente necesidad" de eliminar de nuestra sociedad este flagelo, que cada vez se incrementa en los hogares.
Indicó que para la Iglesia Católica "no existe ninguna justificación para violentar a ninguna persona, porque son seres humanos y están hechos a imagen y semejanza de Dios...por su carácter sagrado nadie puede disponer de ella a su capricho".
Ulloa lamentó la violencia de cualquier índole psicológica, verbal o física contra la mujer, además de ser una violación a los derechos humanos, es un "acto de cobardía" que demanda ser repudiado por toda la sociedad, que no puede callar ante estos hechos abominables, porque es convertirse en cómplice del victimario.
"Recordemos que hombre y mujer tienen la misma dignidad y, en consecuencia, deben recibir el mismo respeto y oportunidades para su desarrollo espiritual, social, político y económico",afirmó Ulloa a través de un comunicado de la Arquidiócesis de Panamá.
El arzobispo de Panamá pidió unión para eliminar este flagelo que resquebraja la célula fundamental de la sociedad que es la familia, con el fin de erradicar totalmente "la violencia contra la mujer sea una realidad palpable en la sociedad panameña".
FUENTE: Odalis Núñez