Rubén Arosemena, exvicepresidente de la República de Panamá, se refirió al proyecto de ley sobre el cannabis medicinal y como paciente que lo requiere, instó a los diputados de la Asamblea Nacional, legislar con mayor brevedad el tema.
Relató que padece de una enfermedad que le genera problemas en la columna y fuertes dolores, y asegura haber encontrado en el cannabis medicinal una alternativa efectiva para calmarlos.
Habló sobre la cannabidiol o CBD, que es un componente no psicoactivo en la planta de cannabis, uno de los dos cannabinoides más importantes, que es utilizado por muchos pacientes que padecen enfermedades crónicas y que no genera adicción.
"Es un tema que no solo reclamamos por razones médicas, también sería oportuno en este momento introducir este punto en la reactivación económica. El cannabis medicinal generaría nuevas plazas de trabajo en el sector agropecuario, y en personal médico especialista", precisó Arosemena.
Sostuvo que ha sido tan debatible por su complejidad y que "es relativamente nuevo, por lo que hay ciertas dudas de algunos médicos, sobre su eficacia o efectividad pero ya hay países que lo utilizan".
Agregó que los pacientes que requieren de este medicamento es porque los que utilizan no les funcionan o los efectos colaterales son muy fuertes.
"Yo tengo un año usando el CBD, pero al ser ilegal en Panamá, tenemos problemas para la obtención de los medicamentos... si se utiliza de forma ilegal, ya sea que lo produzcan o lo compren, podría generar un riesgo sanitario, y para contrarrestar es que se pide que se legisle sobre la materia", acotó Arosemena.
Asegura que la iniciativa establece medidas de control para evitar el uso recreativo.
Este es un tratamiento utilizado para las personas que padecen de enfermedades crónicas, que de ser legalizado, convertiría a Panamá en el primer país centroamericano en hacerlo.