En la apertura de la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, abordó temas clave sobre la situación democrática en la región, la seguridad hemisférica y el fortalecimiento de la cooperación internacional.
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Presidente Mulino: Llamado a la acción regional
Mulino expresó además su solidaridad con Bolivia y respaldó la creación de una comisión integrada por cancilleres y ministros de seguridad, con el objetivo de evaluar la situación en ese país.
Crimen organizado y narcotráfico como amenaza regional
El mandatario advirtió que el crimen organizado transnacional y el narcotráfico representan una amenaza directa para la estabilidad institucional de los países de la región.
Señaló que estas redes ilícitas corrompen estructuras del Estado, mueven grandes recursos financieros y erosionan la confianza ciudadana. Asimismo, destacó la necesidad de fortalecer la cooperación en inteligencia, la coordinación judicial y los mecanismos de persecución financiera del delito.
Defensa del derecho internacional
Mulino también hizo énfasis en la importancia del respeto al derecho marítimo internacional, el libre tránsito y la libertad de comercio, señalando que estos principios no deben ser utilizados como instrumentos de presión política.
“Exigimos con toda fortaleza que esas detenciones cesen de inmediato”, expresó el mandatario en su discurso.
Panamá en el centro del debate hemisférico
La intervención del presidente panameño se dio en el marco de la 56ª Asamblea General de la OEA, donde representantes de todo el continente discuten temas relacionados con democracia, seguridad, desarrollo y derechos humanos.




