En los profundos campos surgen sonidos que quizás no son tan conocidos, pero son intensos. Este es el caso del mono aullador de Azuero, el más grande de los primates de esta región y que es una especie endémica. Su sonido puede escucharse hasta 5 kilómetros a la redonda y organizaciones y entidades trabajan en su preservación.
FUENTE: Ángel Sierra Ayarza