Fue en las redes sociales que tomó relevancia e indignación. A jóvenes de la selección sub 17 no se les dio la atención apropiada en un restaurante, aparentemente, por su color de piel. Un acuerdo amistoso terminó con el dilema, pero la realidad para muchos es que el racismo en Panamá es recurrente. Así lo aseguran voceros afrodescendientes como Kayra Harding que nos habla del racismo en el siglo XXI.
FUENTE: Ángel Sierra