Debajo de los puentes de la autopista que cruza Sudáfrica, en las paredes de ladrillo rojo de fábricas y en las paredes de maltrechos edificios y negocios abandonados florece el grafiti en el inhóspito centro de Johannesburgo.
FUENTE: EFE
Debajo de los puentes de la autopista que cruza Sudáfrica, en las paredes de ladrillo rojo de fábricas y en las paredes de maltrechos edificios y negocios abandonados florece el grafiti en el inhóspito centro de Johannesburgo.
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