La economía brasileña se encuentra en un proceso de ajuste a un nuevo escenario financiero global y no una coyuntura de fragilidad, dijo este martes el director del Banco Central de Brasil (BC), Alexandre Tombini, en conferencia telefónica con la prensa de varios países.
En la segunda mitad del año pasado el real experimentó una caída con relación al dólar ante una tendencia generalizada de retroceso de capitales, y ello motivó una serie de ajustes, dijo Tombini desde Brasil.
Estos cambios generaron algunas preocupaciones pero "son parte de un proceso de ajuste, que no debe ser confundido con fragilidad", señaló.
De acuerdo con Tombini, "estamos satisfechos con el tipo de situación que tenemos ahora en términos de estabilidad financiera. La flotación del real ha ayudado a proteger la economía (...) ante estas nuevas condiciones financieras globales".
En la visión de Tombini, la política estadounidense de reducción gradual de estímulos económicos, que generó preocupaciones en todo el mundo, "es una señal de que la mayor economía del mundo está adquiriendo tracción".
"Esto es una muy buena noticia para la economía global, para el comercio internacional, y también para las economías de los mercados emergentes", expresó.
El director del poderoso BC brasileño minimizó temores sobre una eventual revisión a la baja en la situación local por parte de las agencias calificadoras.
"Creo que hemos sido capaces de alcanzar estabilidad financiera, y la economía aún genera empleos. De forma que Brasil se está moviendo, y nuestro abordaje de las nuevas condiciones financieras globales ha sido muy práctica", apuntó.
Las autoridades económicas brasileñas "están haciendo los deberes", insistió.
Con relación a la tendencia de la inflación, Tombini reforzó la decisión de aproximar ese indicador al centro de la meta, de 4,5%.
"Estamos haciendo esfuerzos para empujar la inflación hacia abajo tanto como podamos. Hemos hecho progresos (...) y esperamos mantener la reducción de la inflación durante 2014 y aún más allá" , dijo el director del BC.
Para alcanzar esos objetivos, añadió, "todas las herramientas siguen sobre la mesa".
En 2014, agregó, la economía brasileña deberá sentir el impacto de la Copa del Mundo de fútbol, el mayor evento deportivo global, por el esfuerzo que su organización representó en términos de infraestructura.
"Hay muchas cosas importantes que están ocurriendo, y hemos implementado importantes programas, con concesiones [a la iniciativa privada] en aeropuertos y carreteras. Eso deberá tener un impacto en la productividad", apuntó.
Además, ya en los próximos meses "podrá haber un impacto en términos de consumo".
FUENTE: AFP



