General Motors aumentó la venta de carros nuevos desde junio pese a un récord de llamados a reparación.
La automotriz de Detroit ha llamado al taller a casi 30 millones de vehículos y camiones este año, incluyendo algunos modelos que acababan de salir de la línea de ensamble. Pero las ventas han resistido, con un crecimiento de 3,5% en los primeros siete meses del año.
Sin embargo, a mediados de junio, la empresa se encaminaba a un descenso anual en sus ventas mensuales, de acuerdo con datos de firmas especializadas en el sector. Luego, el 20 de junio, GM pidió a sus distribuidores comprar más carros e hizo descuentos de 1.000 dólares por unidad, dijeron a The Associated Press representantes de cinco distribuidores. La empresa terminó así con un crecimiento en ventas de 1% en el mes.
Los distribuidores dijeron que la empresa les pidió comprar carros para un programa de arrendamiento que permite a los clientes rentar en un principio y luego comprar ese mismo vehículo. Cuando los usuarios adquieren la unidad, GM lo cuenta como venta. Es una práctica usada desde hace mucho tiempo por casi todas las empresas para mejorar sus resultados en ventas.
Sin embargo, en GM el incentivo era inusualmente generoso y se dio mientras los directivos de la automotriz trataban de sacar a la empresa de su peor crisis de seguridad en su historia que incluyó el retiro de 2,6 millones de vehículos compactos con defectos en el interruptor de encendido que ocasionaron al menos 13 fallecimientos.
Para julio, la empresa ya no necesitó los incentivos porque el viernes reportó un incremento en ventas de 9,4% en el mes.
La empresa informó también que en la primera mitad del año, sus entregas aumentaron 2,5%, abajo del promedio general del mercado de 4,3%.
FUENTE: AP