El estímulo de 1.200 billones de dólares (correcto) que el Banco Central Europeo inyectó a la economía europea apoya la modesta recuperación de la eurozona ya que el dinero ha pasado del sistema financiero a mundo real de los negocios y los consumidores, dijo el presidente de la institución, Mario Draghi.
Draghi se encontraba cautelosamente optimista acerca de los pronósticos para la zona económica de 19 países en una conferencia el miércoles tras la más reciente reunión de política económica del banco.
El BCE aumentó su pronóstico de la inflación este año al 0,3% en comparación con la anterior estimación de cero, en un nuevo indicio de que podría estar desapareciendo el riesgo de una deflación, o sea, una caída de precios a largo plazo.
El consejo gobernante del banco decidió mantener inalterada la tasa de interés a un récord de apenas el 0,05% el miércoles.
El banco promueve un estímulo de 1,1 billones (correcto) de euros (1,2 billones de dólares) a la economía por medio de 60.000 millones de euros en compras mensuales de bonos gubernamentales y corporativos con dinero fresco.
El propósito del estímulo es elevar la inflación más cerca del tope del banco de casi el 2%. La inflación muy baja provocó temores de un estancamiento a largo plazo en la unión monetaria. La inflación baja es indicio de escasa demanda y puede dificultar a los gobiernos y consumidores endeudados reducir la carga de la deuda.
Los indicios preliminares sugieren que el programa da resultado.
De todos modos Draghi despejó toda idea de que un mejor panorama económico pudiera impulsar al banco a reducir prematuramente la compra de bonos antes de cumplir completamente con el objetivo de 1,1 billones (correcto) de euros en septiembre de 2016.
Destacó el miércoles que el banco se propone "implementar plenamente" el programa. Agregó que las medidas del banco "apoyarán mejoras ulteriores" en la disponibilidad de financiación para empresas y consumidores. Eso estimula la actividad económica.
La economía de la eurozona creció el 0,4% en el primer trimestre, una mejora en momentos en que la unión monetaria enfrenta una crisis a causa de las deudas abultadas de gobiernos y bancos. Y aunque el desempleo está bajando, seguía al nivel del 11,1% en abril. Los economistas sostienen que se necesita un crecimiento más vigoroso para reactivar la fuerza laboral desempleada.
Mientras tanto, una encuesta difundida el miércoles por la compañía Markit de informaciones financieras dijo que prevalece la preocupación de que Grecia esté actuando como "un freno al crecimiento" en la eurozona.
Draghi afirmó que el BCE "desea que Grecia permanezca en el euro, pero tiene que haber un acuerdo más firme" que encauce ese país en un camino más estable.
El banco central de los 19 países que usan el euro ha presionado a Grecia y sus acreedores —los otros gobiernos europeos y el Fondo Monetario Internacional— a convenir condiciones de préstamo y evitar la mora. Grecia también le debe al BCE puesto que este posee bonos griegos que vencen en julio.
Grecia se ha resistido a las condiciones del préstamo que le exigen reducir el déficit, rebajar las pensiones y modificar las leyes laborales para facilitar las inversiones.



