Carrozas de carnaval, bailarinas, disfraces, percusión y mucho calor marcaron hoy el ritmo en el castizo barrio tokiota de Asakusa, que dejó a un lado la tranquilidad de sus templos para albergar su gran fiesta brasileña.
Carrozas de carnaval, bailarinas, disfraces, percusión y mucho calor marcaron hoy el ritmo en el castizo barrio tokiota de Asakusa, que dejó a un lado la tranquilidad de sus templos para albergar su gran fiesta brasileña.