La coproducción panameño-guatemalteca, dirigida por Martín Contreras, arrancó su rodaje el viernes 1 de octubre en diferentes locaciones de la Ciudad de Panamá y de Tierras Altas en Chiriquí, el mismo se extenderá de manera intermitente hasta final de año.
El filme, de corte histórico, nos acerca a la masacre de COTITO ocurrida en 1941 en Tierras Altas, Chiriquí, en la que murieron doce colonos suizo-alemanes que migraron a Panamá en el periodo de entreguerras.
Muchas son las hipótesis que la opinión pública y los medios generaron alrededor de esta tragedia a lo largo de los años; que los colonos eran espías rusos, células comunistas, nazis de la quinta columna, otros afirmaban que eran judíos huyendo de Hitler.
El impulso creativo del director, que no cesó durante la pandemia, proviene de su interés por arrojar luz a este hecho, alejándose de la rumorología y sobre todo dando voz al último superviviente de la masacre, quien estuvo presente en el lugar de los hechos, aquella mañana del 7 de julio del 1941.
El equipo de trabajo está conformado por talento local entre los que se encuentran el post productor José Guardia (Algo azul, Todos cambiamos, Salta, Causa Justa, Días de Luz) y la sonidista Gina Villafañe (Calypsonias, Historias del Canal, María en tierra de Nadie,…), además de presencia extranjera a través del fotógrafo, Jacob Jiménez (Temblores, Ixcanul, Morazán, Hogar Seguro), y el experimentado coproductor, Elías Jiménez (Palabras Mágicas, Tierra de Nadie, El Premio Flaco) ambos guatemaltecos. Se trata de un proyecto centroamericano con gran potencial regional e internacional por su temática.




