El famoso rapero puede presumir estos días de la multitudinaria acogida que ha tenido su colección de artículos de lujo en los grandes almacenes Barney's de Nueva York -una línea de productos que solo ha estado a la venta durante seis semanas-, pero probablemente esté más orgulloso de haberse embolsado con esta iniciativa más de un millón de dólares que irán directamente a parar a su fundación solidaria Shawn Carter Foundation, que trabaja diariamente por la inclusión escolar de los niños más desfavorecidos de su Nueva York natal.
Además de los ingentes beneficios cosechados por su última aventura filantrópica, el marido de Beyoncé se ha asegurado también de que la empresa colaboradora -una de las cadenas de tiendas más populares de la Gran Manzana- se haya comprometido a destinar a la misma organización un 10 por cierto de todos los ingresos que genere el período de rebajas que acaba de comenzar en la ciudad de los rascacielos.Sin embargo, el éxito que ha tenido entre el público la propuesta solidaria del famoso músico se ha visto ligeramente empañada por alguna que otra polémica, como las dos denuncias que pesan ya sobre uno de los establecimientos de Barney's por el supuesto trato discriminatorio sufrido por dos compradores de raza negra.
Según sus testimonios, las víctimas fueron humilladas públicamente al ser detenidas y acusadas de robo por el equipo de seguridad de la tienda cuando, en realidad, había comprado legítimamente todos sus artículos."No voy a sacar conclusiones precipitadas de un asunto del que todavía se tienen que aclarar los hechos, pero quiero dejar claro que obviamente estoy en contra de cualquier tipo de discriminación y de trato vejatorio por motivos de raza, sexo o religión", escribía el rapero en su blog personal tras conocer las alegaciones.



