El cantante Harry Styles ha querido restar relevancia mediática al, por otro lado, preocupante incidente que sufrió hace solo unos días: nada menos que un atraco a mano armada cuando se encontraba paseando por las calles de Londres, a solo unos metros de su lujosa vivienda situada en el exclusivo barrio de Hampstead, en el norte de la capital británica.
El intérprete se ha limitado a afirmar, en su entrevista de este miércoles en el programa 'The Today Show', que se encuentra "bien" tanto física como emocionalmente tras lo ocurrido, lo cual no es incompatible con el "miedo" que sintió mientras estaba a merced del delincuente, como apuntaban fuentes de su entorno a la prensa británica, y la posterior conmoción que le invadió.
"Me encuentro bien, gracias, muchas gracias por preguntar", ha señalado con educación pero sin demasiadas ganas de ahondar en un asunto tan delicado y personal. El resto de la conversación versó, en un tono ya más distendido, sobre los entresijos de su segundo trabajo discográfico, 'Fine Line', y la gira mundial en la que se embarcará para promocionar sus nuevos temas.
Solo unos días después del suceso, los medios de su país natal informaban de que el excomponente de One Direction había contratado los servicios del guardaespaldas personal de Mick Jagger para reforzar su seguridad y tratar de evitar futuros contratiempos de esta naturaleza.
"La verdad es que actuó con bastante serenidad en el momento del atraco, pese a que estaba siendo amenazado con un cuchillo. Le dio dinero en metálico al asaltante y trató de tranquilizarle en todo momento. Obviamente, después empezó a temblar y pudo exteriorizar su angustia", explicaba un informante en su momento.



