MUNDIAL Fútbol -  2 de julio de 2014 - 09:35

La fortuna y Francisco, los otros jugadores de Argentina en Brasil-2014

Además de Lionel Messi, Argentina confía en otros dos jugadores que no entran a la cancha pero que según muchos la vienen acompañando desde el arranque de Brasil-2014: la fortuna y su fe cristiana en Dios y su representante terrenal, el papa Francisco.

Para los simpatizantes albicelestes ambos han estado presentes en distinto grado en cada una de sus cuatro presentaciones en este Mundial, en donde ha habido goles afortunados o agónicos de un lado y salvadas providenciales del otro.

La 'ayuda' estuvo presente como nunca en el triunfo el martes 1-0 ante Suiza por los octavos de final en Sao Paulo, primero con el gol de Ángel di María a dos minutos del cierre de la prórroga y luego con un cabezazo de los helvéticos en el poste que hubiese llevado a los temidos penales.

"Supimos sufrir y tuvimos la suerte de nuestro lado", admitió la estrella Lionel Messi, a cargo de la jugada que desembocó en el tanto del volante del Real Madrid, una vez que el sufrido pase a cuartos ya estaba sellado.

"Siempre dijimos que España cuando salió campeón del mundo tuvo suerte y nosotros también la estamos teniendo", afirmó de su lado Di María, buscando paralelismos con el título obtenido por 'La Roja' en Sudáfrica-2010.

Consultado sobre el tema en conferencia de prensa, el entrenador Alejandro Sabella, un conocido supersticioso, evitó hacer comentarios.

Lo cierto es que además del choque con Suiza, Argentina ha disfrutado hasta ahora de cierta fortuna en cada uno de sus choques en Brasil-2014.

En el debut con Bosnia en el Maracaná, un gol en contra de Sead Kolasinac en un córner a los tres minutos le encaminó el triunfo, sellado luego por la primera maravilla de Messi en esta Copa.

Contra Irán, en el Mineirao, el arquero Sergio Romero salvó hasta en tres ocasiones en el segundo tiempo antes de que el crack del Barcelona marcase otro golazo en los descuentos del partido, cuando el equipo parecía resignado al empate.

Frente a Nigeria en Porto Alegre, el defensor Marco Rojo marcó de rodilla y casi de manera involuntaria el 3-2 definitivo en un córner en el segundo tiempo justo después de que los africanos hubiesen llegado a la igualdad por segunda vez.

Desde la llegada al Vaticano en 2013 de Jorge Bergoglio, conocido como Francisco I, en Argentina, un país de fuerte tradición católica, comenzaron los comentarios mitad en broma y mitad en serio sobre un 'mensaje divino' que les prometía la conquista de Brasil-2014.

Para ello, se jactan de tener de su lado a Dios mismo, como consideran a Diego Maradona, conocido por las siglas D10S; al representante de Dios en la Tierra, el Papa; y a su enviado, el 'Messias", como también apodan a Messi.

Tras del triunfo ante Suiza, las redes sociales estallaron con graciosas fotos trucadas en las que aparecía el papa Francisco junto al palo de Romero en el momento del cabezazo de Blerin Dzemaili.

La cuestión no es nueva y la supuesta ayuda de Dios tiene un largo historial en la mitología futbolera argentina desde los tiempos de Diego Maradona y Carlos Bilardo, la conquista de México-86 y el subcampeonato de Italia-90.

Los argentinos afirman que además de la descomunal actuación de Maradona en México, la suerte estuvo de su lado en momentos claves de esa Copa del Mundo, en Uruguay en octavos de final, ante Inglaterra en cuartos y en la finalísima contra Alemania.

Bilardo es recordado por colocar una pequeña imagen de la Virgen de Luján, patrona de su país, junto al banco de suplentes cuando su equipo iba a los penales en el Mundial de Italia, en el que Argentina avanzó hasta la final con sufrimiento y muchísima suerte.

Después del triunfo en semifinales por penales ante Italia, el popular diario Crónica había publicado incluso una famosa portada en la que se veía el once titular con unas 'salvedades': en el arco estaba la Virgen María y de número 9 aparecía Jesús.

Aún así, tanta confianza en la ayuda extraterrenal no dio resultados en la final con Alemania, que los germanos ganaron 1-0 con un dudoso penal pitado a cinco minutos del cierre del partido.

Habrá que ver ahora qué sucede el sábado contra Bélgica.

FUENTE: AFP