Es siempre igual. Comienza el receso escolar y los niños corren por la casa felices por no tener que ir a clases. Celebran la libertad y que no tendrán que despertarse tan temprano, huir de la rutina y comer fuera de hora.
Y es en ese momento que surgen algunos problemas. Una investigación llevada a cabo por estudiantes de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, reveló que además de la alegría, las vacaciones traen otro regalo: aumento de peso.
Durante las vacaciones, los niños estadounidenses acumulan peso de más, sobre todo si ya tenían sobrepeso, según estudios realizados en la Universidad de Harvard.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores analizaron los hallazgos de siete estudios sobre el aumento de peso en las vacaciones entre niños de 5 y 17 años. En esos estudios había registros de las medidas de composición corportal antes y después de las vacaciones de verano de cada niño.
Los resultados de las investigaciones mostraron que existe una tasa muy evidente de aumento de peso entre los niños durante los meses de vacaciones, en comparación con el año lectivo.
La explicación es sencilla: durante las vacaciones los niños pasan más tiempo frente la televisión, video juegos y computadoras. Comen más comidas chatarras y tienen menos oportunidades de divertirse al aire libre.