Una cámara estratégicamente ubicada, dejó en evidencia a varios lujuriosos, que en vez de mirar a la cara a una joven que pedía instrucciones, miraban lo que no debían.
Una cámara estratégicamente ubicada, dejó en evidencia a varios lujuriosos, que en vez de mirar a la cara a una joven que pedía instrucciones, miraban lo que no debían.