Naciones Unidas, ( EFE ). La ONU confirmó hoy que el representante especial para Siria, el argelino Lajdar Brahimi, instalará su oficina en El Cairo, desde donde dirigirá su misión mediadora para acabar con una crisis que "no puede durar siempre".
" Brahimi trabajará desde El Cairo a partir de la próxima semana y en adelante debido a su voluntad de estar próximo a la región y de trabajar estrechamente con sus colegas egipcios ", explicó en conferencia de prensa el subsecretario general de Naciones Unidas, Jan Eliasson.
El diplomático sueco confirmó así la voluntad del sucesor de Kofi Annan como enviado de la ONU y la Liga Árabe de colaborar activamente con el organismo panárabe, cuya sede está en la capital egipcia, y detalló que Brahimi volverá esta misma semana a la región "para continuar con su trabajo".
"Brahimi se toma su trabajo muy en serio", señaló Eliasson, que reiteró la preocupación de Naciones Unidas ante un conflicto que se agrava, pero que "no puede durar siempre", y ante el que "la reducción de la violencia es nuestro principal objetivo".
Defendió que para ello es necesario "el compromiso del Gobierno de que detendrá la violencia contra el pueblo, que se detenga el uso de artillería contra la población, y eso debería conllevar una reducción de las respuestas del otro bando".
Eliasson destacó que Brahimi necesita a un Consejo de Seguridad unido "si no se quieren debilitar las posibilidades para que la ONU marque la diferencia" en un conflicto de "consecuencias son impredecibles para la región".
Explicó que el mediador está en pleno contacto con países como Arabia Saudí, Catar, Irak e Irán para tratar de que su influencia sobre uno y otro bando frene una crisis "inaguantable" en la que "cada día mueran cien o doscientas personas".
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy su agenda de trabajo para octubre, mes que lo preside Guatemala, y no incluyó la crisis siria en ninguna sesión completa.
Su presidente de turno, el embajador guatemalteco Gert Rosenthal, explicó que por el momento no hay fechas concretas para ello y que esa agenda siempre evoluciona, y aseguró que sus miembros cuentan con la presencia de Brahimi "con toda seguridad en algún punto del mes" debido a su voluntad de explicar su misión o al requerimiento que le transmitan los Estados miembros.
La primera misión de Brahimi como sucesor de Annan lo llevó en septiembre a Damasco, donde se reunió con el presidente Al Asad y miembros de la oposición, y también a El Cairo y a visitar varios campamentos de refugiados en Turquía y Jordania.
Tras esa misión, el mediador señaló que pronto presentaría "nuevas ideas" para lograr el diálogo entre las partes enfrentadas.
Brahimi inició su labor como sustituto de Annan el 1 de septiembre y se enfrenta a una situación cada vez más grave sobre el terreno y en los países vecinos, así como a un Consejo de Seguridad que sigue dividido y paralizado.
El conflicto que se vive en Siria desde marzo de 2011 ha causado ya unos 25.000 muertos, y la ONU calcula que el número de refugiados sirios en los países vecinos puede superar los 700.000 para finales de año, frente a los cerca de 500.000 que ya han abandonado su país y cruzado hacia Turquía, Líbano, Irak y Jordania.




