LOS ANGELES ( AFP ) La comunidad musulmana estadounidense observa con inquietud los avances de la investigación sobre el atentado en la maratón de Boston, por temor a una reacción en su contra si llega a aparecer una pista islámica, como ocurrió tras el 11 de septiembre.
Numerosas organizaciones musulmanes difundieron rápidamente comunicados condenando la explosión de las dos bombas en la maratón, que dejó tres muertos y cientos de heridos.
Este martes los investigadores del FBI dijeron que el abanico de opciones sobre posibles autores es aún muy amplio, no hay detenidos y el ataque no ha sido reivindicado.
Entre estas posibilidades de autoría aparecen en las especulaciones los movimientos de extrema derecha estadounidense, pero también grupos islamistas como Al Qaida.
Medios de prensa informaron que el apartamento de un estudiante saudí que sufrió lesiones durante el atentado, fue sometido a registro por la policía. Sin embargo, la embajada de Arabia Saudita dijo a la AFP que el estudiante era considerado como testigo y no como sospechoso.
Ibrahim Hooper, portavoz del consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses que condenó el atentado, declaró que tras lo ocurrido esa organización había recibido "las habituales llamadas con expresiones de odio", aunque les restó importancia.
"En todas estas ocasiones, hay algo que siempre se nos viene a la mente: la posibilidad de represalias", agregó.
Por su parte Mais Sahar Aziz, del Instituto para la Comprensión (de los pueblos) y la Política Social, señaló que aunque no hay nada serio que vincule por ahora el atentado en Boston con una pista islámica, los miembros de la comunidad musulmana estadounidense deben mantenerse atentos.
"El estereotipo del musulmán terrorista está muy incrustado en la mentalidad estadounidense" lo que hace mas posible a esta comunidad de ser víctima de represalias, señaló.
El número de delitos y agresiones vinculados con acciones de odio racial contra musulmanes o árabes aumentó sensiblemente en Estados Unidos después de los atentados terroristas del 11 de setiembre de 2001.
"El terrorismo no tiene religión", dijo Salam Al-Marayati, presidente del Consejo Musulmán de Asuntos Públicos. "No importa a quien se culpe de estos crímenes, sino la condena al terrorismo que nosotros hemos hecho firmemente", agregó.