Colombia Internacionales -  2 de mayo 2013 - 15:48hs

Bogotá acaricia el esperado sueño de un metro

BOGOTÁ ( AFP )  Aunque desde 1942 Bogotá empezó a soñar con un metro, sólo hasta ahora los siete millones de habitantes de la congestionada capital de Colombia vislumbran esa posibilidad tras el aval que el Banco Mundial (BM) dio a ese proyecto.

"Es un momento histórico para Bogotá que nunca antes estuvo tan cerca del metro", manifestó el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, un exintegrante de la guerrilla nacionalista M-19 que se desmovilizó en 1990, al dar a conocer la semana pasada la decisión del BM.

Ahora, el consorcio colombo español L1 realizará los análisis de ingeniería para la primera línea del metro, luego de que en los últimos 30 años se han invertido cerca de 75.000 millones de pesos (más de 40 millones de dólares) en cinco estudios de factibilidad.

Bogotá es una de las pocas grandes ciudades de América del Sur que no cuenta con un metro para el transporte masivo de pasajeros.

El primer metro de América Latina fue el de Buenos Aires (1913), seguido por el de Ciudad de México (1969), Sao Paulo (1974), Santiago (1975), Río de Janeiro (1979), Caracas (1983) y Lima (2011).

El principal sistema de transporte masivo en Bogotá es Transmilenio, una red de autobuses articulados creada en 2000 que utiliza carriles exclusivos y moviliza a más de 1,7 millones de personas al día.

Con el aval para la construcción del metro, el concejal del izquierdista Polo Democrático Alternativo, Celio Nieves, dijo que ese "sistema es fundamental para resolver la movilidad", y que "luego de 70 años de propuestas se vislumbra esa realidad tan anhelada".

Bogotá es considerada en América Latina como una ciudad pionera en propuestas urbanas, entre las que destaca la ciclorruta que ocupa 376 km y una muy rica red de bibliotecas públicas.

Pero la movilidad sigue siendo un problema de esta capital, que desde hace años impone serias restricciones al uso del vehículo particular.

Pese a la luz verde del BM, la expresidenta del Concejo de la ciudad, la liberal María Victoria Vargas, no se muestra optimista.

"Aunque hay claridad en que el metro contribuirá a mejorar la movilidad de Bogotá, en el gobierno de la ciudad no hay claridad sobre lo que se quiere" ni cómo se financiará, dijo Vargas a la AFP.

El contrato con el Consorcio L1 tiene un costo previsto de 70.000 millones de pesos (38 millones de dólares) y 15 meses para ejecutarse.

El estudio debe determinar el diseño y trazado de la primera línea del metro, de 26,46 km y recorrerá la ciudad del suroccidente al nororiente, pasando por el centro histórico.

La línea será subterránea en su mayor parte, a unos 20 o 25 metros de profundidad, y contará con 28 estaciones, indicó a la AFP María Fernanda Rojas, directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), ente gubernamental de la ciudad que tiene a cargo el megaproyecto.

La funcionaria prevé que el metro moverá 80.000 pasajeros en horas pico, el doble de los que en esa franja transporta Transmilenio.

"Este será el contrato más grande de la historia de la ciudad", señaló, al indicar que según los cálculos la primera línea costará 2.700 millones de dólares, y su construcción será contratada mediante una licitación internacional.

El gobierno nacional tiene el compromiso de aportar el 45% de esos recursos, y la ciudad el restante 55%, dinero que obtendría posiblemente a través de un crédito del BM, indicó Rojas.

La funcionaria prevé que la construcción de la primera línea comenzará en 2015 para inaugurarse en 2018, 23 años después de que en Medellín, la segunda ciudad de Colombia con 2,5 millones de habitantes, entrara a operar el primer tramo de metro.

Pero Juan Pablo Bocarejo, experto en el tema de la privada universidad de Los Andes de Bogotá, duda de que se pueda cumplir con ese cronograma.

Aunque destaca que con el aval del BM Bogotá ya no puede dar "vuelta atrás" en la construcción del metro, vaticinó que la fecha del 2018 "no se va a cumplir porque ella estaba prevista si los estudios de ingeniería se hubieran entregado hace dos años".

"En América Latina la construcción de los metros se ha demorado en promedio diez años", recordó a la AFP.

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