El excanciller alemán Helmut Schmidt, del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), celebró hoy su 95 cumpleaños entre las alabanzas generales a su gestión firme en tiempos de crisis, su entereza y su sentido del deber.
"En su tiempo en la administración pública, muy especialmente en la Cancillería (1974-1982), realizó una gran contribución", aseguró en un comunicado el presidente alemán, el independiente Joachim Gauck.
A su juicio, los alemanes siguen agradecidos a día de hoy a Schmidt por su "contribución a la paz interna dentro de la República Federal y por el aumento del prestigio alemán a nivel mundial", y su "independencia", "coraje y sentido del deber" serán "ejemplo" para las "futuras generaciones de políticos".
También el ministro de Asuntos Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, resaltó en una nota su guía "exitosa de Alemania en tiempos difíciles" y su "saber hacer como hombre de Estado".
En la memoria común alemana Schmidt es el canciller que dirigió el país durante los difíciles años 70, un icono de firmeza e instancia moral que tuvo que afrontar, entre otras crisis, el denominado "Otoño alemán de 1977, una de las etapas más mortíferas de la extinta banda terrorista Fracción del Ejército Rojo (RAF).
Schmidt no cedió al chantaje terrorista, que exigía la liberación de varios miembros de la RAF, y no claudicó ni cuando asesinaron al jefe de la patronal, Hans Martin Schleyer, que estaba secuestrado.
FUENTE: EFE




