BANGKOK Internacionales -  26 de febrero 2014 - 11:42hs

Tailandia: reaccionan los partidarios del gobierno

Los partidarios de la acosada primera ministra tailandesa cerraron el miércoles con cadenas la entrada a la sede de la Comisión Nacional Anticorrupción, un día antes de que la agencia se aprestara a acusarla de irregularidades en un programa de subsidios al arroz.

Los simpatizantes de Yingluck Shinawatra, conocidos como los camisas rojas, están imitando las tácticas de sus oponentes, que han bloqueado carreteras y varias agencias del gobierno desde diciembre para presionarla a renunciar.

Los camisas rojas consideran que la Comisión está persiguiendo a la primera ministra. Erigieron un escenario en el lugar de su manifestación y dijeron que impedirían a los miembros de la agencia salir de sus oficinas el jueves. Varios se encadenaron a los portones de entrada al edificio.

El programa de subsidio al arroz —un plan insignia del gobierno de Yingluck que le ha ganado el voto de millones de agricultores— ha acumulado pérdidas de por lo menos 4.400 millones de dólares y se ha visto empañado por denuncias de corrupción. Los pagos a los agricultores se han retrasado varios meses.

Los oponentes de Yingluck buscan reemplazar su gobierno con un consejo que introduzca medidas contra la corrupción.

Los camisas rojas habían mantenido una presencia discreta durante los meses de protestas antigubernamentales, pero a medida que el gobierno de Yingluck se ve cada vez más amenazado por acciones legales que la obliguen a dejar el cargo, han dicho que responderán por la fuerza de ser necesario.

Yingluck podría ser sometida a juicio político por el Senado o acusada de cargos penales si la Comisión falla en su contra. La primera ministra se encuentra en el norte del país y planea enviar un representante el jueves para oír los cargos que se le imputan.

Las protestas callejeras agresivas de los manifestantes de oposición ya han alterado la capacidad de funcionamiento del gobierno. Yingluck también tiene poderes limitados porque está como primera ministra interina después de convocar a elecciones anticipadas.

La delicada situación ha empeorado con una serie reciente de tiroteos y ataques con granadas sobre los lugares de manifestaciones contra el gobierno. Junto con enfrentamientos anteriores con la policía, ha habido 22 muertos y cientos de heridos.

La muerte de cuatro niños en ataques durante el fin de semana causó pesar e indignación, aunque solo parece haber endurecido la posición de ambos bandos.

Tailandia está sumida en un conflicto político desde 2006, cuando el entonces primer ministro Thaksin Shinawatra, hermano de Yingluck, fue derrocado por un golpe militar después de ser acusado de corrupción y abuso del poder.