ALABAMA Internacionales -  6 de abril 2014 - 19:29hs

Investigadores censan lobinas con electricidad

Bernie Fuller pesca desde hace muchos años, pero nunca había visto nada como el espectáculo de decenas de "lobinas zombi" sacando escalofriantemente la cabeza del agua en un lago del norte de Alabama.

Los estadounidenses gastan unos 48.000 millones de dólares al año en pesca recreativa, y les gusta saber qué hay en el agua con su carnada. Para ofrecer respuestas a esa pregunta y otras, los biólogos realizan un estudio en que usan electricidad para atontar a los peces en lagos de la Autoridad del Valle de Tennessee.

Al quedar incapacitados momentáneamente por una carga débil de electricidad de un generador en una embarcación, peces de todos los tamaños flotaban en el agua durante una sesión de pesca eléctrica la semana pasada. Entonces los recuperaron con una red y los colocaron en un tanque aireado.

Con los ojos abiertos y la boca abierta, los peces eran medidos, pesados y los especialistas los revisaban en busca de enfermedades o parásitos. A los pocos minutos, las lobinas salían de su estado de zombi y los trabajadores las regresaban al agua.

Fuller fue uno de nueve pescadores de la zona que participaron la semana pasada en una excursión de investigación en el lago Wheeler, cerca de Rogersville, y sonreía mientras una lobina grande tras otra salía a la superficie del lago, donde él pensaba que había muchas menos y más pequeñas sobre la base de su experiencia de pesca.

"Conocí que hay mucha pesca aquí", dijo Fuller tras un día de actividad.

Otro pescador, Roger Morris, rio cuando otra lobina grande salió a la superficie.

"Están sacando ejemplares de 3 o 4 libras todo el tiempo, pero nosotros sacamos tres o cuatro de ese tamaño en todo el día", dijo Morris, de la cercana localidad de Courtland.

John Justice, biólogo de la Autoridad, dijo que los peces rara vez sufren efectos a largo plazo debido al choque eléctrico.

"Por lo general se recuperan a los pocos segundos o minutos", dijo.

Justice dijo que la información recopilada durante varios años de esta actividad ofrece a los biólogos datos valiosos sobre cómo gestionar mejor los lagos, que están entre los más diversos biológicamente de toda América del Norte. Las estadísticas muestran si es necesario ajustar cosas como el flujo de agua, límites de captura, programas de recría y nivel de agua, dijo.

Grupos de protección, como Personas por el Trato Etico de los Animales, alegan que los peces sienten dolor, pero la pesca eléctrica se ha convertido en la herramienta de norma para los biólogos.

Justice dijo que la ligera descarga eléctrica, de unos 6 amperes, afecta mucho menos a los peces y otras especies de vida salvaje que el uso del compuesto químico llamado Retonona, que mataba a los peces para poderlos recuperar y contar.