El Parlamento libanés fracasó este martes por décima vez en elegir un nuevo presidente por falta de quórum, como ya ocurrió en las votaciones anteriores, a causa de las diferencias entre los principales bloques políticos.
El presidente de la Cámara, Nabih Berri, suspendió la sesión después de que los parlamentarios de la coalición del 8 de Marzo, liderada por el grupo chií Hizbulá y favorable al régimen de Damasco, boicotearan la cita.
Berri convocó a los diputados para el próximo 2 de septiembre, en el que será el undécimo intento de elegir a un jefe de Estado, vacante desde el pasado 25 de mayo, cuando expiró el mandato de seis años de Michel Suleiman.
Para que pueda tener lugar la votación, se necesita la presencia de las dos terceras partes de los diputados (86 de los 128), y para elegir al presidente, se requiere la aprobación de la mayoría absoluta.
Hasta ahora hay dos candidatos en liza: Samir Geagea, jefe del partido Fuerzas Libanesas y miembro de la coalición del 14 de Marzo, contraria al régimen sirio, y Henri Helu, apoyado por el líder druso Walid Yumblat.
Hasta el momento, el general Michel Aun, aliado de Hizbulá, no ha declarado oficialmente su candidatura y ha propuesto que la elección se haga por sufragio universal en dos vueltas, una para los cristianos y otra para todos los libaneses, lo que necesitaría una enmienda de la Constitución.
Según el sistema confesional en vigor en el Líbano, el presidente debe pertenecer a la comunidad cristiana maronita; el primer ministro, a la musulmana suní; y el jefe del Parlamento, a la musulmana chií.
En caso de vacío presidencial, como ocurre ahora, el Consejo de Ministros es el encargado de dirigir el país.
FUENTE: EFE