El papa Francisco manifestó su deseo de visitar China, "incluso mañana", pero advirtió que la Iglesia católica en ese país debe gozar de "libertad de acción" para poder "cumplir su oficio".
"Me preguntan si deseo ir a China, claro que sí. Mañana mismo. La Iglesia sólo pide libertad para hacer su oficio. Ninguna otra condición", declaró durante una conferencia de prensa en el vuelo de regreso a Roma de su viaje de cinco días a Corea del Sur.
El pontífice argentino contó que durante el sobrevuelo de China, lo que ha sido autorizado por primera vez por las autoridades comunistas de ese país, estuvo en la cabina de pilotaje.
"De regreso a mi silla recé mucho por el bello y noble pueblo de China, un pueblo sabio", dijo.
"Nosotros respetamos al pueblo chino", advirtió el papa, quien citó la carta enviada en 2007 por Benedicto XVI a los católicos chinos.
Durante un encuentro con todos los obispos de Asia, Francisco les propuso adoptar una actitud nueva de "diálogo fraterno" que pueda facilitar el entendimiento.
Francisco invitó a países asiáticos como China y Vietnam a aceptar un diálogo respetuoso entre culturas, y a establecer relaciones diplomáticas plenas con el Vaticano, un gesto de apertura y diálogo con el que quiere pasar a la historia.
"No estoy hablando sólo de diálogo político, sino de diálogo fraternal". Estos países, añadió, deben percibir que "los cristianos no vienen como conquistadores", explicó el papa latinoamericano.




