Un hombre del sur de California protagonizó una situación de crisis con la policía el viernes en el puente de una carretera pero fue arrestado, días después de que desapareciera con sus cuatro hijos y esposa, cuyo cadáver fue encontrado en el maletero de un vehículo.
Daniel Pérez, 43 años, de Montebello, era buscado por la policía en relación con la muerte de su esposa, Erica, de 39 años, y podría enfrentar cargos de haber puesto en peligro a menores, dijeron el jueves las autoridades.
El cuidador de una escuela primaria y su esposa tuvieron un matrimonio violento y lleno de problemas, y ambos tenían antecedentes penales, dijo la policía de Montebello.
La pareja y sus cuatro hijos de seis, ocho, nueve y 11 años desaparecieron el viernes anterior de su casa, 24 kilómetros (15 millas) al este del centro de Los Angeles.
La pareja no respondió a llamadas telefónicas y no se sabía nada de la familia hasta el miércoles, cuando fue encontrado el cadáver de Erica Pérez en el maletero de uno de los vehículos de la familia, un sedán Accord de Honda, a 800 metros (media milla) de su vivienda, confirmó la policía.
La oficina del forense del condado determinará la causa de la muerte de la mujer.
El jueves, la Patrulla de Caminos de California emitió una alerta Amber en la que se afirmaba que el padre se había llevado a los menores. La policía de Montebello activó el rastreador antirrobo del otro vehículo de la familia, un Camry de Toyota, mediante el cual las autoridades ubicaron la unidad en el condado de San Diego y la persiguieron poco después de las 8 de la mañana.
El Camry se detuvo en la rampa de una carretera en Santee después de una persecución de unos 10 minutos en la que se alcanzaron velocidades de casi 137 kph (85 mph), dijo el policía Kevin Pearlstein, de la PCC.
Un negociador de la policía conversó por teléfono con Pérez, quien dejó que se marcharan dos menores. La policía advirtió un repentino cambio en la conducta del hombre y envió vehículos blindados desde ambas direcciones para bloquear el automóvil, así como unos 25 policías del condado San Diego.
"Hubo definitivamente un cambio", declaró Pearlstein. "Decidimos que teníamos que adoptar un enfoque preventivo en lugar de permitir otro tipo de un desenlace", agregó. Los chicos fueron enviados después a Montebello.



