EEUU Internacionales -  16 de enero 2015 - 18:08hs

Política de Obama depende, en parte, de las toallas de mano

El éxito de la nueva política hacia Cuba del presidente Barack Obama depende en parte de las toallas de mano de los hoteles.

Claro, pero no sólo de las toallas de mano. También de que el aire acondicionado funcione, de que haya waffles para el desayuno y cientos de otras comodidades a las que los turistas estadounidenses están acostumbrados y que esperan que Cuba les proporcione.

Según los expertos, los turistas que viajen a la isla ascenderán al doble este año gracias a la flexibilización de las restricciones de viaje que fueron promulgadas el viernes.

Las agencias de viajes a Cuba establecidas en Estados Unidos dicen que, simplemente, no hay más habitaciones en los pocos hoteles de alta gama que hay en la isla que cumplan con los estándares internacionales. Eso significa que si los turistas que viajen a la isla asciendan al doble, como se espera, tendrán que encontrar alojamiento ya sea en las sombrías instalaciones estatales de baja gama o en uno de los segmentos más dinámicos, aunque pequeños, del sector privado cubano: los hoteles familiares que ofrecen fuentes de ingreso a miles de cubanos.

Ese es lo que exactamente Obama dijo que quería lograr. Cuando anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba el pasado 17 de diciembre, el presidente dijo que Estados Unidos quiere ser "un socio que le haga la vida un poco más fácil, más libre, más próspera a los cubanos".

FUENTE: AP