La Corte Suprema de Justicia aclaró el miércoles que continúa la investigación del atentado contra la embajada de Israel en Buenos Aires en 1992, con lo cual contradijo al propio presidente del máximo tribunal, quien en la víspera afirmó que existía una sentencia y la causa era "cosa juzgada".
"Está probada la materialidad de los hechos y también señalada la responsabilidad penal de sus autores... ambas circunstancias han sido consentidas por las partes y sobre esa base firme se continúa con la pertinente investigación", dijo en un comunicado la secretaría judicial número 3 de la Corte Suprema, a cargo de Esteban Canevari.
El 17 de marzo de 1992 se produjo un atentado contra la embajada de Israel en Buenos Aires, que dejó 22 muertos y 350 heridos.
Por tratarse de un ataque contra una sede diplomática, la investigación del hecho quedó a cargo de la Corte Suprema.
En la víspera, el presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti había manifestado durante el acto de apertura del año judicial que "hubo una sentencia en 1999, muy anterior a la conformación de la corte actual. Esa sentencia... encontró culpable a un grupo: Hezbollah... Está publicada y fue consentida por las partes. Nosotros no podemos, como tribunal, modificar lo que ya ha sido aceptado y es cosa juzgada".
Lorenzetti respondió así a las críticas de la presidenta Cristina Fernández contra el máximo tribunal por la investigación del atentado contra la embajada israelí, por el cual no hay detenidos ni condenados.
En el comunicado de este miércoles, la Corte Suprema detalló que de acuerdo a la investigación se pudo determinar que el ataque se produjo con un coche bomba y atribuyó la autoría a la Jihad Islámica, brazo armado del Hezbollah, en represalia por el asesinato del secretario de la organización, Abbas Musawi, un mes antes del atentado.
A partir de esta conclusión, la Corte Suprema procesó y pidió la captura internacional de Imad Mughniyah, responsable del de la Jihad Islámica y del aparato de seguridad central y exterior de Hezbollah al momento de cometerse el atentado. El propio tribunal dijo que "notas periodísticas" daban cuenta del fallecimiento de Mughniyah en 2008 en Damasco, Siria.
La Corte Suprema también pidió la detención de José Salman El Reda Reda, del cual no trascendió su nacionalidad. Este individuo fue involucrado en actividades de falsificación de dólares en la "Triple Frontera" con Brasil y Paraguay, una zona que ha estado bajo sospecha de albergar a miembros de células terroristas. Se desconoce el paradero de este imputado.
FUENTE: AP



