Arabia Saudita rechazó este sábado las críticas suscitadas alrededor del mundo por la flagelación del bloguero saudita Raif Badaui, condenado a 1.000 latigazos durante 20 semanas por un "insulto al islam".
En un comunicado, un portavoz del ministerio saudita de Relaciones Exteriores condenó "la campaña mediática en el caso de Raef Badaui" y lamentó las críticas contra el sistema judicial de esta monarquía del Golfo.
" El reino no acepta que nadie le ataque en nombre de los derechos humanos, máxime cuando su constitución está basada en la sharia [ley] islámica ", añadió el portavoz citado por la agencia oficial SPA, quien condenó los intentos de algunos actores internacionales, que no nombró, "de politizar" la cuestión de los derechos humanos " para atacar los derechos soberanos de los Estados ".
Badaui, condenado por un "insulto" al islam, purga una pena de 10 años de prisión, pronunciada en noviembre, y una condena a 1.000 latigazos, 50 semanales durante 20 semanas.
Aunque los primeros 50 latigazos los recibió el 9 de enero, las siguientes sesiones se aplazaron por motivos de salud, en un primer momento, y después por causas que se desconocen.
Su caso levantó la indignación internacional. Naciones Unidas denunció una sentencia "cruel e inhumana".
Raef Badaui, animador de 31 años del sitio web Liberal Saudi Network y premiado en 2014 por Reporteros Sin Fronteras (RSF), se encuentra en prisión desde 2012.
Firme defensor de la libertad de expresión, en su página pedía el fin de la influencia religiosa en el reino saudita, regido por el wahabismo, una de las versiones más estrictas del islam.



