Los republicanos que aspiran a representar a su partido en las elecciones presidenciales de 2016 se turnaron el sábado para argumentar que el presidente Barack Obama es un líder fallido.
Pero al atacar al mandatario con los argumentos usuales —desde su reforma de 2010 a los gastos médicos hasta las acusaciones de errores en su política exterior y el incremento de la deuda nacional durante su mandato — también se les dificultó la posibilidad de destacar entre sus rivales ante varios centenares de asistentes al foro organizado por el grupo conservador Citizens United en Carolina del Sur.
El gobernador de Wisconsin, Scott Walker, presumió su habilidad para vencer a quienquiera que sea el nominado del Partido Demócrata, recordándoles a los activistas que ganó tres elecciones estatales en cuatro años en un estado en el que Obama triunfó dos veces.
"La última vez que un republicano ganó el estado en camino a la presidencia fue en 1984", subrayó. "Es un estado complicado".
Incluso le hizo recordar a la audiencia su decisión de contender por el puesto de ejecutivo de condado en el Condado de Milwaukee, de marcada tendencia demócrata. "Nunca antes hubo un republicano en ese puesto", dijo.
En una entrevista antes de su turno en el estrado, el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, mencionó su trabajo en la elaboración de políticas, al afirmar que él es el único candidato potencial entre los aspirantes que "ha pasado los últimos 18 meses planteando ideas detalladas sobre el cuidado de la salud, la política exterior y la energía".
"Somos el único candidato potencial que tiene una idea de cómo deshacerse del Obamacare", comentó, refiriéndose al nombre que suele dársele a la ley de gastos médicos promovida por Obama.
Rick Santorum, quien ganó las asambleas partidarias de Iowa en 2012 antes de caer ante Mitt Romney, que a la postre fue el nominado, advirtió que la ansiedad de los republicanos por volver a la Casa Blanca tras los dos periodos de Obama debe enfocarse en alcanzar a los votantes de la clase trabajadora.
"Debemos ser un partido a favor de los trabajadores", dijo. "Debemos ser el partido en el que el buen estado de la economía influya positivamente en todas las personas. Hay millones y millones de estadounidenses que tienen problemas económicos".
Rick Perry, exgobernador de Texas, expresó una serie de ataques verbales a Obama y sus políticas, ganándose la ovación de la audiencia por una extensa crítica a sus políticas migratorias, la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, el grupo Estado Islámico y el presupuesto federal.
"Hemos visto una incompetencia tremenda. Estamos aquí para declarar que ya no la toleraremos", recalcó Perry.
FUENTE: Associated Press