El exjefe del Gobierno español Felipe González dijo hoy que ha vuelto de Caracas "seriamente preocupado y triste" por Venezuela, "un país en proceso de destrucción", y responsabilizó a Nicolás Maduro de la "catástrofe" en términos de seguridad, de crisis social y económica y de libertades básicas.
"Venezuela necesita diálogo y reconciliación y para eso necesita un ambiente de vida en libertad con medios plurales y de restitución de la democracia", dijo González en rueda de prensa en Madrid tras su viaje a Venezuela, donde las autoridades del país no le concedieron los permisos para visitar a los líderes opositores encarcelados, Daniel Ceballos y Leopoldo López.
González, presidente del gobierno español desde 1982 a 1996, llegó a Caracas el pasado domingo para brindar respaldo a los opositores presos en Venezuela y servir de asesor en la defensa de algunos de ellos.