Las medidas para economizar energía en el hogar como la instalación de ventanas nuevas y cambio de materiales aislantes sólo reducen el consumo de electricidad a una fracción de lo prometido y quizá no ahorren nada de dinero a largo plazo, según una conclusión sorprendente de un estudio de la Universidad de Chicago.
El estudio, basado en información obtenida de una muestra aleatoria de 30.000 hogares de bajos ingresos de Michigan que accedieron a un programa de climatización del Departamento de Energía, encontró que el ahorro proyectado de electricidad rebasaba en 2,5 veces el ahorro real. Como resultado, las facturas de electricidad no disminuyeron lo suficiente para compensar el costo inicial de los cambios.
"El problema es que el mundo real está disparatado", dijo Michael Greenstone, un economista especializado en energía y director del Instituto de Política de Energía de la Universidad de Chicago. "Los modelos proyectan ahorros mucho más grandes que los que logran los propietarios de las viviendas".
El estudio, realizado por Greenstone y las economistas Meredith Fowlie y Catherine Wolfram, de la Universidad de California campus Berkeley, no está revisado aún por un panel de colegas. Por su parte expertos en economizar energía a quienes se mostró la investigación dicen que las conclusiones amplias de los autores sobre el ahorro no están justificadas en lo general porque el estudio se basó en un solo programa de un solo estado enfocado sólo en hogares de bajos ingresos.
Pero Greenstone señala que ha encontrado resultados similares en un segundo estudio de hogares de renta media en Wisconsin. Si los hallazgos son correctos, podrían minar la lógica de los multimillonarios programas estatales y federales de ahorro de energía y poner en duda la idea vigente desde hace mucho tiempo de que convertir casas y negocios en sitios ahorradores de energía es la manera más barata de reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Previsiblemente los estados ampliarán en los próximos años sus programas de ahorro de energía como el programa federal de climatización para cumplir las regulaciones ahora en desarrollo en la Agencia de Protección Ambiental a fin de reducir las emisiones por generación de electricidad.
"Es urgente que descubramos cuáles (programas) reducen las emisiones de carbono a menor costo", dijo Greenstone.
Investigadores determinaron que los propietarios de las casas disminuyeron su consumo de electricidad entre 10 y 20% después de las adecuaciones, pero sólo ahorraron 2.400 dólares en sus facturas, mucho menos del promedio de 5.000 dólares que costaron los cambios en los hogares del estudio.
Los investigadores calcularon que costó al programa federal 329 dólares por cada tonelada de dióxido de carbono evitada. El gobierno calcula que el costo a la sociedad de una tonelada de dióxido de carbono es de 38 dólares.
FUENTE: Associated Press




