A continuación, los últimos acontecimientos conforme los gobiernos Europeos tratan de gestionar la afluencia masiva de personas que cruzan Europa. Todas las horas son locales:
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10.45
El gobierno húngaro advierte a los migrantes que no entren en su territorio de forma ilegal alegando que es un delito castigable con penas de cárcel.
En un anuncio a una página publicado el lunes en el principal diario de Líbano, An-Nahar, el gobierno de Budapest dice que se "toman las acciones más contundentes posibles" contra la gente que intenta entrar a Hungría de forma ilegal.
El país, que cerró su frontera con Serbia el pasado 15 de septiembre, levantó otra valla de acero en el paso fronterizo de Beremend con Croacia para intentar ralentizar el flujo de migrantes. Pero los refugiados siguen llegando al país.
Migrantes y refugiados que huyen de la violencia y la pobreza en Oriente Medio, Asia y África van de una frontera europea a otra en su intento desesperado por llegar al norte del continente.
Miles siguen cruzando el Mediterráneo en barcos precarios en su intento por llegar a países más acogedores como Alemania y Suecia.
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10.40
Croacia estableció un centro de recepción de migrantes en la localidad oriental de Opatovac, con la esperanza de poner orden al caos que se ha apoderado de un país sobrepasado por la llegada de miles de personas que buscan refugio en Europa.
Autoridades croatas dijeron el lunes que unas 27.000 personas que escapan de los conflictos y la pobreza en Oriente Medio, África y Asia han entrado al país desde que Hungría cerró su frontera con Serbia el pasado 15 de septiembre. Ese cierre bloqueó el camino de muchos migrantes, que ven interrumpida su marcha mientras los gobiernos discuten sobre quien debería hacerse cargo de ellos.
Se espera que el nuevo centro sirva para registrar a los solicitantes de asilo y buscarles un transporte.
Pero los refugiados están preocupados a pesar de que se les ha prometido que serán enviados a Hungría o Eslovenia.
"Ahora estamos esperando por su decisión, no sabemos que pasará", dijo Salaj Arbash, de 18 años y procedente de Siria.