INDIA Internacionales -  7 de noviembre 2015 - 15:07hs

Muere manifestante tras visita de ministro indio a Cachemira

Manifestantes se enfrentaron el sábado con fuerzas gubernamentales en Cachemira, matando a un manifestante, poco después de que el primer ministro indio, Narendra Modi, concluyera una visita de un día en la cual prometió un paquete de ayuda de 12.000 millones de dólares para la inestable región.

La zona quedó paralizada por estrictos controles de seguridad para evitar protestas en contra de India durante la visita de Modi. Pero poco después de su partida, estallaron protestas en varias ubicaciones y las fuerzas gubernamentales rociaron gas lacrimógeno y dispararon balas para dispersar a la multitud, dijo un oficial de la policía bajo condición de anonimato.

No estaba inmediatamente claro si el manifestante que murió fue impactado por un proyectil de gas lacrimógeno o por una bala, agregó el oficial.

La noticia del asesinato llevó a cientos de personas a las calles, quienes corearon consignas que incluyeron "Queremos libertad" y "Vete India, vuelve".

Más temprano, Modi prometió un paquete federal de ayuda de 12.000 millones de dólares para impulsar el crecimiento económico en la región del Himalaya dañada por la violencia.

Modi evitó discutir los temas políticos y en cambio prometió llevar más desarrollo económico y empleos a la región. Dijo que espera que el paquete económico "cambiaría el destino de Cachemira".

"Quiero construir una nueva Cachemira, una Cachemira poderosa", declaró Modi, quien también inauguró un proyecto de energía, en un discurso que se prolongó casi una hora, un año después de que grandes inundaciones devastaron la región.

Los líderes separatistas de Cachemira rechazaron el paquete de ayuda.

"Sólo proporcionar el prometido derecho a la autodeterminación cambiará el destino de Cachemira, no simples paquetes económicos", dijo a la prensa uno de los líderes separatistas, Syed Ali Geelani, antes de que la policía lo detuviera cuando intentaba violar su arresto domiciliario y liderar una marcha en Srinagar.

"Seguiremos combatiendo contra la brutal ocupación militar india", dijo.

Mirwaiz Umar Faruq, otro líder separatista destacado de Cachemira bajo arresto domiciliario, dijo que el discurso de Modi no era "más que retórica".

Varios grupos rebeldes han operado en Cachemira desde que estalló una insurgencia en 1989. Más de 68.000 personas han muerto en combates y en la consiguiente represión ejercida por tropas indias.

Los vecinos de la zona controlada por India se inclinan mayoritariamente por unirse a Pakistán. Su profunda oposición al control indio se expresa a menudo en manifestaciones callejeras, mientras que las tropas indias casi han sofocado el alzamiento armado.

El sábado, las fuertes medidas de seguridad significaron que las calles estuvieron desiertas, excepto por las tropas gubernamentales con ropa antidisturbios y armas automáticas. Las tiendas, comercios y escuelas estuvieron cerrados en la mayor parte de Cachemira.

Los separatistas habían planeado un mitin el sábado cerca del sitio del discurso de Modi, pero éste sucedió sin mayores protestas. Decenas de personas que intentaron marchar más temprano fueron dispersadas por las tropas gubernamentales. La policía detuvo al menos a cuatro manifestantes.

Antes de la visita, la policía detuvo a líderes separatistas y cientos de sus partidarios para evitar protestas.

Cachemira, con mayoría musulmana, está dividida entre India dominada por hindúes y Paquistán con mayoría musulmana; ambos reclaman la totalidad del territorio.

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