EEUU Internacionales -  23 de enero 2016 - 16:18hs

EEUU: Decenas de millones se recluyen ante paso de tormenta

Millones de estadounidenses encontraron al despertar el sábado un grueso manto de nieve frente a sus casas, cuando una tormenta colosal que subía por la costa atlántica detuvo el tráfico y paralizó tanto la capital como la ciudad más grande del país.

Después de días de advertencias, la mayoría de la gente hizo caso a las exhortaciones de permanecer en sus casas, y las calles y carreteras estaban casi desiertas. Pero se pronostica que la tormenta persistirá hasta el domingo, y en algunos lugares podría caer hasta un metro de nieve antes de que el sistema se vaya al mar.

Además de nieve y vientos huracanados, el Servicio Meteorológico Nacional pronosticó un centímetro de hielo en las Carolinas y posibles inundaciones en la región atlántica central.

"Este será uno de esos eventos generacionales en que los padres relatan a los hijos lo mal que la pasaron", dijo Ryan Maue, meteorólogo de WeatherBell Analytics, en Tallahassee, Florida, donde cayeron algunos copos.

Nevó desde la costa del Golfo de México hasta New England. En una veintena de lugares se había superado la marca de los 50 centímetros a media mañana, según el servicio meteorológico.

Se atribuyeron al menos 10 muertes a la tormenta, principalmente en accidentes de tránsito.

La nevada obligó a los meteorólogos a modificar sus pronósticos para Nueva York y localidades al norte.

Se prevén nevadas intensas hasta el sur de Boston, dijo el meteorólogo Patrick Burke desde College Park, Maryland.

Se pronosticó entre 1,1 y 1,5 metros (45 y 60 pulgadas) para Washington, Baltimore y Filadelfia, 1,5 y 1,9 metros (60 y 75 pulgadas) para las zonas aledañas y uno a 1,2 metros (40 y 50 pulgadas) para Nueva York.

Hacia el mediodía, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, ordenó que todos los vehículos que no fueran de emergencias dejaran las calles. El alcalde Bill de Blasio exhortó a los teatros y restaurantes a cerrar.

Trenes de cercanías, el metro sobre tierra y los autobuses dejaron de circular.

En Kentucky, Mike Edmonds estaba atrapado en una parada para camiones el viernes mientras la nieve se acumulaba a su alrededor, sin atreverse a conducir su vehículo por el resbaladizo estacionamiento ni por una carretera estatal sembrada de autos siniestrados.

"Aquí tenemos camiones que literalmente no pueden salir", dijo Edmonds en conversación telefónica. "Estamos patinando. No merece la pena ni salir a la carretera".

En Washington, el gobierno federal cerró sus oficinas a mediodía y el transporte público permanecerá inactivo hasta el domingo. El presidente Barack Obama, recluido en la Casa Blanca, fue uno de los muchos que se quedó en casa.

"Hallen un lugar seguro y permanezcan en él", dijo la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, a residentes y turistas.

Unos 7.600 vuelos fueron cancelados el viernes y el sábado, el equivalente al 15% de los servicios de las aerolíneas, según el servicio de rastreo de vuelos FlightAware. Esperan volver a operar en su totalidad para el domingo en la tarde.