Al celebrar una multitudinaria misa en una localidad afectada por la violencia y el crimen, el pontífice dijo que sabe que no es fácil evitar la seducción del "dinero, la fama y el poder" que pone frente a ellos el demonio y les advirtió que sólo con la fuerza que da Dios pueden enfrentarlo
FUENTE: AP