México Internacionales -  15 de febrero 2016 - 15:50hs

Indígenas mexicanos agradecen al papa Francisco

Indígenas mexicanos agradecieron al papa Francisco por haberlos visitado, pero sobre todo por ponerles la atención que otras personas no les han dado.

"Aunque muchas personas nos desprecien, tú has querido visitarnos y nos has tomado en cuenta, como la Virgen de Guadalupe a San Juan Dieguito", le dijeron indígenas tzeltales y tzotziles en un mensaje ofrecido en sus lenguas y traducido al español durante la misa multitudinaria en San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas.

En su homilía, Francisco criticó la exclusión que han sufrido históricamente los indígenas.

En una misa donde el papa vio la mezcla de rituales indígenas en las ceremonias religiosas, los indígenas también le agradecieron por haber autorizado el uso de sus lenguas en las celebraciones eucarísticas.

Desde hace mucho tiempo, las autoridades eclesiásticas han evitado la inclusión de elementos indígenas en las misas, algo que fue desafiado por el ya fallecido obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruiz.

"Así podemos comprender, escuchar lo que Dios nos quiere comunicar y hablarle cada cual en su propia lengua", dijeron.

A Francisco le llamaron "Tatik" en varias ocasiones, una palabra que en tzotzil significa "padre" y que era como se referían a Samuel Ruiz.

Francisco concluyó una misa frente a miles de indígenas, ante quienes criticó que padezcan exclusión e incomprensión, y fue testigo de varios rituales que le dan un toque distintivo a las celebraciones eucarísticas en el sureste mexicano.

La ceremonia litúrgica se celebró en español y tres lenguas indígenas: tzeltal, tzotzil y chol, entre cantos y música. Una marimba tocó sus acordes en varios momentos.

Algunos rituales comunes en las ceremonias religiosas indígenas fueron incluidos en la misa, como cuando un indígena toztzil le dijo que acostumbraban en un momento rezar cada quien de rodillas y en sus propias lenguas.

También representaron una danza ritual, que un sacerdote aclaró que "no es un momento folclórico, sino una oración", durante la cual la gente movía ligeramente el cuerpo al ritmo de música de violines que niños tocaban. "También se reza con el cuerpo", dijo el sacerdote.

Al papa le entregaron ejemplares de una Biblia traducida al tzeltal y tzotzil.

Familias indígenas y campesinas, entre ellas parejas huicholes del noroeste mexicano, llegaron desde hace varias horas al estadio de fútbol de la capital chiapaneca para el encuentro de las familias con el papa Francisco.

Mientras el pontífice oficiaba una misa ante miles de indígenas en San Cristóbal de las Casas, millares de feligreses arribaban al campo deportivo en Tuxtla Gutiérrez con una mezcla de preocupación por los problemas que agobian a las familias mexicanas.

"Es lo primero, lo primordial. Debemos rescatar los valores familiares. Estamos como estamos en el país y en el mundo a consecuencia del descuido que se tiene con las familias", dijo a The Associated Press, Julia Guzmán, quien llegó junto a su esposo Rubén Navarrete, un matrimonio huicholes de 43 años y oriundo de Tepic, Nayarit. Esta pareja, que lucía sus trajes autóctonos, tiene cinco hijos y sirven a la diócesis de la capital de su estado.

Ana Carmen Cabas Cabas, consejera de los pueblos indígenas en el estado sureño de Campeche, dijo que llegó desde temprano para recibir la bendición del papa y renovar su fe.

"Siento que (el encuentro de las familias) va a simbolizar la unidad entre indígenas, pobres, ricos y sin distinción", comentó Cabas Cabas, una indígena guatemalteca nacionalizada mexicana, de 43 años. "Tantos problemas que hoy estamos enfrentando ojalá que reflexionemos y hagamos un cambio en nosotros mismos".

Mónica López González, oriunda de Tuxtla, dijo: "Es lo mejor que nos pudo haber pasado. Es muy significativo porque es una representación de nuestro señor Jesucristo en la tierra, pues llena nuestros corazones, pues está lleno de paz, de alegría, de bendición y de humildad más que nada. Es hermoso".

El papa Francisco criticó el lunes la exclusión social que han padecido históricamente los indígenas y dijo que el mundo debería aprender de su cultura y la protección de la naturaleza.

A la mitad de su primera visita a México, el papa viajó el lunes al estado sureño de Chiapas para encontrarse con grupos indígenas y oficiar una misa en tres de sus lenguas: tzeltal, tzotzil y chol.

"Muchas veces, de modo sistemático y estructural, vuestros pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad", dijo Francisco.

Agregó que era una pena las actitudes asumidas hacia ellos y que la gente debería hacer un examen de conciencia y pedir "perdón".

El año pasado, el papa pidió perdón ante indígenas reunidos en Bolivia por las masacres cometidas en su contra en la época colonial. En la homilía, pontífice también pidió proteger el medioambiente, que junto con las culturas indígenas es parte de las preocupaciones que ha manifestado en su papado.

Ante miles de indígenas, varios de ellos ataviados con sus coloridos trajes, el papa Francisco inició una misa multitudinaria que será oficiada en parte en tres de sus lenguas: tzeltal, tzotzil y chol.

El primer papa latinoamericano ha reconocido a lo largo de su pontificado las culturas indígenas y en 2015 en Bolivia pidió perdón por los crímenes cometidos en su contra durante la época colonial.

Poco antes de iniciar la celebración litúrgica, el pontífice fue recibido entre gritos, mientras agitaban banderas del Vaticano.

Francisco llegó a San Cristóbal de las Casas en helicóptero y de inmediato subió a su papamóvil en el que recorrió el centro deportivo para saludar a la gente que lo aguardó por horas.

"¡Viva el papa que ama a los pueblos originarios!", "¡Viva el papa Francisco!", "¡Viva el papa de los pobres", se escuchaba decir a un hombre a través de las bocinas, a lo que los asistentes respondían "¡Viva!".

El papa Francisco llegó en helicóptero a San Cristóbal de las Casas, un pueblo enclavado en las montañas de Chiapas, un centro de la cultura indígena maya.

Miles de fieles han llegado a un centro deportivo donde el pontífice celebrará una misa dedicada a los indígenas marginados del país.

La diócesis de San Cristóbal fue encabezada mucho tiempo por el ya fallecido obispo Samuel Ruiz, quien fue conocido por sus esfuerzos para evangelizar a las comunidades indígenas chiapanecas, y quien algunas veces se enfrentó a líderes de la iglesia por supuestamente cambiar las costumbres eclesiásticas para acercarse a ellos.

Miles de personas se formaron en las calles durante la madrugada y muchos durmieron a la intemperie en un centro deportivo donde el papa Francisco dará una misa en el poblado de San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas.

Las autoridades abrieron las puertas a la 1 de la madrugada. La misa estará dedicada principalmente a las comunidades indígenas del estado.

José Tránsito Aguilar es un agricultor tojolabal de la zona donde se ubican las lagunas de Montebello y tuvo que viajar seis horas hasta San Cristóbal. Durmió afuera de uno de los accesos al centro deportivo local.

"El papa busca la unidad, no hace diferencias entre las personas" dice Aguilar, y agrega que "él trae mucha paz, pero depende de los gobiernos que cambie esto" asegura.

Aguilar explica que en su estado hay mucha pobreza, discriminación y falta de oportunidades, pero que hay mucha fe y esperanzas de cambio.

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