NORUEGA Internacionales -  3 de marzo 2016 - 17:13hs

Menores afganos, nuevo rostro de crisis migratoria de Europa

El trabajo en un depósito de Moscú era muy diferente a los que le habían prometido a Elyas y su hermano. Tenían que cargar y descargar camiones desde las cuatro de la mañana hasta las ocho de la noche. Les daban solo dos días libres por año. Sus espaldas les dolían.

Cuando los dos adolescentes afganos escucharon que la frontera con Noruega estaba abierta, se jugaron. Consiguieron entrar a la oficina del gerente por la noche, robaron el equivalente a unos 1.000 dólares y se encaminaron a la frontera en avión, taxi y bicicleta.

Elyas, de 17 años, está hoy en un refugio para menores no acompañados en Alta, al norte de Noruega, esperando saber si lo ven a devolver o no. Se mueve con mucha lentitud y tiene grandes ojeras y ojos aguados que lo hacen parecer triste y cansado.

"No puedo dormir de noche", dice Elyas con tono suave. "Cuando cierro los ojos, me acuerdo de todas las cosas malas".

Elyas, cuyo custodio legal en Noruega pidió que no se usase su apellido, es uno de decenas de miles de menores afganos que golpearon las puertas de Europa el año pasado, planteando el desafío tal vez más inesperado y complejo de la crisis generada por la enorme ola inmigratoria que está recibiendo el viejo continente. En cuestión de semanas, Suecia recibió más de 20.000 afganos jóvenes el año pasado, aproximadamente la mitad de los menores no acompañados que pidieron asilo en toda Europa el año previo.

"Llevo mucho tiempo en esto y esto es lo más notable que jamás he visto", dice Anders Ryden, experto en Afganistán del Servicio Migratorio Sueco.

A medida que aumenta la cantidad de personas que buscan asilo en Europa, sube también la cantidad de menores no acompañados. En Noruega y Suecia, uno de cada cinco migrantes llegados el año pasado era menor de edad y viajaba solo. El año previo uno de cada diez era menor. En Dinamarca, Finlandia, Alemania, Austria y Holanda también se están recibiendo porcentajes mayores de menores no acompañados en comparación con el 2014. Y en todos lados el grupo mayoritario son los afganos, no los sirios, que constituyen el grueso de los adultos que buscan asilo.

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