Nueva Delhi Internacionales -  5 de octubre de 2016 - 13:35

Periodistas en la Cachemira india protestan por cierre de periódico crítico

Cerca de un centenar de periodistas de la Cachemira india protestaron hoy por el cierre temporal por orden judicial del periódico local "Kashmir Reader", crítico con el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades indias, que a su vez lo acusan de fomentar la violencia en la región.

Los manifestantes marcharon a primera hora de la tarde desde el centro que alberga a parte de la prensa en Srinagar, capital de verano de la Cachemira india, hasta la sede del Gobierno regional, conocido como el Secretariado y situado a unos pocos kilómetros.

"Cuando los periodistas llegaron al Secretariado siguieron allí manifestándose en apoyo al periódico", explicó a Efe el director de Kashmir Reader, Mir Hilal, lo que se suma, según él, al apoyo mostrado por otros periódicos reclamando la legalidad del diario.

Kashmir Reader permanece cerrado desde el domingo, cuando recibió una orden judicial en la que se le prohibía reanudar su publicación hasta nuevo aviso al disponer de información "creíble" que demuestra que habían difundido noticias que "incitan a la violencia".

"Los contendidos publicados en el periódico son de tal naturaleza que pueden fácilmente incitar a cometer actos de violencia y alterar la paz pública en el estado de Cachemira", expone la orden, que fue difundida íntegramente por Kashmir Reader en su página web.

La prohibición del periódico se produce en un momento de especial tensión en la Cachemira india, región de mayoría musulmana reclamada por Pakistán desde la independencia del Imperio Británico en 1947, y por la que la India y su vecino han librado dos guerras.

En septiembre se produjo un ataque contra una base militar en Cachemira de terroristas llegados supuestamente desde Pakistán, en el que murieron 19 soldados indios, a lo que siguieron "ataques quirúrgicos" de la India contra insurgentes en suelo paquistaní.

Antes, a principios de julio, la muerte por parte de las fuerzas de seguridad indias de un conocido insurgente cachemir desencadenó numerosas protestas en la región que fueron respondidas de manera contundente por los antidisturbios, lo que generó fuertes críticas.

El director de Kashmir Reader aseguró que en esa situación de violencia cubrieron las protestas "como cualquier otro periodista", al informar según él de manera responsable de unas manifestaciones con 90 muertos, alrededor de 10.000 heridos y cerca de 700 mutilados que perdieron uno o dos ojos por el uso de balines por la Policía.

"Me imagino que no están contentos con nuestro modo de hacer periodismo", sentenció Hilal, al señalar que desconoce el artículo concreto que llevó a prohibir el periódico, ya que la orden judicial no especificaba ninguno.

El director en la India de Amnistía Internacional (AI), Aakar Patel, aseguró en un comunicado que la manera "vaga" con la que se argumenta en la orden judicial el cierre del periódico, hace pensar que el diario "está en el punto de mira por su modo de informar".

"Los medios juegan una importante labor al informar sobre violaciones de derechos humanos. El Gobierno tiene la obligación de respetar la libertada de prensa (...) y no puede cerrar un diario porque sea crítico con el Gobierno", sentenció el director de AI.