El juez español Fernando Andreu ha dejado en libertad con comparecencias quincenales al exembajador de Guatemala en EE.UU. Julio Ligorría (2013-2015), detenido ayer en Madrid por financiación ilícita de la campaña electoral de 2011, que llevó a la Presidencia a Otto Pérez Molina, en prisión por corrupción.
Andreu ha adoptado esta decisión a petición de la Fiscalía, que ha optado por no pedir prisión a la espera de la extradición de Ligorría, al considerarla una medida "desproporcionada" debido a su arraigo en España, país del que tiene la nacionalidad.
Para evitar el riesgo de fuga mientras se tramita el procedimiento, el juez ha asumido la petición del fiscal y ha acordado que comparezca en el juzgado más próximo a su domicilio dos veces al mes, así como la retirada del pasaporte, la prohibición de abandonar y la obligación de fijar un domicilio para estar localizable.
Ligorría, que fue nombrado embajador en EE.UU. por Pérez Molina el 28 de agosto de 2013, un cargo que ocupó hasta 2015, fue detenido ayer en cumplimiento de una orden de detención, vigente desde julio.
La reunión de la que se le acusa se celebró en México con Carlos Slim, dueño de América Móvil, cuya filial guatemalteca es Telgua-Claro; Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti, para demostrar cercanía y atemorizar a la competencia, Tigo.
Julio Carlos Porras Zadik, exgerente de Telgua-Claro, condenado en junio por financiación electoral, dijo que el fin era aprovecharse de un litigio que ambas empresas mantenían y que se solucionó cuando la filial de Slim igualó a Tigo en sus contribuciones a la campaña del Partido Patriota (PP), que llevó al Gobierno a Pérez Molina, con un pago de 15 millones de quetzales (unos 2 millones de dólares).
Este pago supuestamente formaba parte de una estrategia "político-comercial" de Telgua diseñada por Ligorría para tratar de resolver el litigio con Tigo, que le reclamaba a la filial de Slim 400 millones de dólares desde 1998.
Al parecer, Telgua contrató "los servicios de Ligorría", que fraguó la reunión a alto nivel en México e hizo divulgar las fotos de la misma por las redes sociales, lo que pronto provocó que Tigo, que veía acercamiento con los futuros gobernantes (Pérez Molina y Baldetti), solicitara una reunión para llegar a un acuerdo con la empresa de Slim.
El de 2 de septiembre de 2011, menos de un mes después del encuentro, Telgua y Tigo "firmaron un contrato de transacción y finiquito del litigio por los 400 millones de dólares" y se solucionó el problema de Telgua "financiando al Partido Patriota", según las primeras pesquisas.
El caso de Ligorría forma parte de la financiación ilegal del Partido Patriota en 2011, que se fraguó en empresas relacionadas con el exministro de Comunicaciones Alejandro Sinibaldi, prófugo de la Justicia por varios casos de corrupción.
FUENTE: EFE