Harare Internacionales -  27 de octubre 2018 - 13:51hs

Líder opositor se autoproclama como legítimo presidente de Zimbabue

El opositor Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) declaró hoy a su líder, Nelson Chamisa, como auténtico presidente de Zimbabue y reclamó la salida del actual jefe de Estado, Emmerson Mnangagwa, informaron medios locales.

El MDC, que rechaza que Mnangagwa fuera el vencedor de las elecciones celebradas a finales de julio pasado, congregó hoy a miles de seguidores para celebrar el decimonoveno aniversario del partido, en un estadio al suroeste de Harare.

En ese marco, la formación opositora escenificó la proclamación de Chamisa como legítimo presidente.

"Mirando hacia adelante, lo primero que necesitamos es el retorno a la legitimidad", manifestó el dirigente en un discurso ante la multitud, según informó el portal Open Parly.

"Estamos muriendo de hambre en este país, pero vamos a sentar la base para el cambio", prometió, en referencia a la actual crisis económica que atraviesa Zimbabue.

En el acto, Chamisa liberó 19 palomas por la paz y prendió una antorcha por la democracia.

La autoinvestidura estaba en realidad prevista para septiembre, pero un brote de cólera en el país llevó al MDC a posponerla.

La Policía había impuesto fuertes restricciones para la celebración del evento hoy y el Gobierno había advertido que sólo el presidente del Tribunal Supremo puede tomar juramento a un jefe de Estado.

En consecuencia, había amenazado con detener al líder del MDC si se autoproclamaba jefe de Estado, aunque fuera con valor simbólico.

El acto se produjo coincidiendo con el empeoramiento de la crisis económica del país, con escasez de bienes básicos como el pan o el azúcar, de lo que Chamisa culpa a Mnangagwa.

Según los resultados oficiales publicados por la Comisión Electoral de Zimbabue (ZEC), Mnangagwa obtuvo el 50,6 % de los votos en las elecciones, mientras que Chamisa sumó el 44,3 %, cifra que este último rechaza y considera errónea.

Los comicios fueron los primeros sin Robert Mugabe, quien gobernó el país africano con mano de hierro durante casi cuatro décadas hasta ser forzado a renunciar por un levantamiento militar en noviembre pasado.

Mnangagwa le sustituyó en la Presidencia desde entonces y estas elecciones fueron el escaparate, nacional e internacional, para legitimar su poder.

Tras la votación, hubo violentas protestas impulsadas por los afines a Chamisa bajo acusaciones de fraude electoral que resultaron en la muerte de al menos 6 personas cuando la Policía y el Ejército reprimieron a los manifestantes.