La primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, intentará obtener un salvavidas de los líderes de la Unión Europea el jueves tras superar una moción de censura presentada por los legisladores de su Partido Conservador.
En la reunión del Consejo Europeo en Bruselas, May pedirá a los otros 27 líderes del bloque garantías sobre el acuerdo del Brexit que pueda utilizar para convencer al escéptico parlamento británico, especialmente a los miembros de su partido que desafiaron su liderazgo.
Para gran revuelo de la Cámara de los Comunes, May canceló el lunes la votación sobre el acuerdo de divorcio con la UE al hacerse evidente que iba a perder.
Desde Bruselas se asegura que no pueden realizarse cambios significativos en el acuerdo legal vinculante para la salida de Gran Bretaña del bloque, pero se sugirió que podría haber algunas “aclaraciones”.
May sobrevivió el miércoles en la noche a una moción de censura presentada por los conservadores por 200 votos frente a 117. El triunfo le da un respiro ya que la formación no podrá volver a cuestionar su liderazgo durante un año, pero la magnitud de la rebelión puso de manifiesto la impopularidad de su plan para el Brexit.
La votación confirmó la reputación de May como una obstinada y decidida sobreviviente política, pero trae aparejada la enorme tarea de buscar cambios en el acuerdo de salida para que el parlamento británico le dé el visto bueno.
Stephen Barclay, secretario para el Brexit, dijo a la BBC que había indicios de un movimiento “positivo” en la UE acerca del asunto más polémico: las disposiciones pensadas para evitar la reimplantación de controles fronterizos físicos entre el territorio británico de Irlanda del Norte y al República de Irlanda, socia del bloque.
Según la llamada “salvaguarda”, Londres seguiría formando parte de la unión aduanera si las partes no acuerdan otro medio que evite una frontera firme. Legisladores de todo el espectro político británico no están conformes con esta solución porque el país no podría dejar el pacto sin el consentimiento de Bruselas.
"Hay movimiento, pero la pregunta es cómo nos aseguramos que ese movimiento es suficiente para nuestros colegas”, dijo. "Pero los colegas deben centrarse en el hecho de que los acuerdos alternativos también necesitan la salvaguarda”.
Reabrir las negociaciones para abordar el asunto fronterizo plantea el riesgo de que May pueda perder concesiones en otros aspectos del pacto, agregó Barclay.
Entre los líderes comunitarios hay simpatía hacia la situación de May pero también exasperación por el caos político que reina en Gran Bretaña.
El principal grupo de cabildeo empresarial de Alemania dijo que depende del gobierno británico “no perder más tiempo” y asegurar una salida ordenada de la EU.
FUENTE: AP




