La jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, dijo el martes que se reunió con un grupo de jóvenes para abordar las protestas prodemocracia en la ciudad, pero no mostró indicios de ceder ante el estancamiento por las exigencias del movimiento.
Desde hace más de dos meses, el territorio semiautónomo chino se ha visto sacudido por protestas lideradas por jóvenes que a menudo acabaron en choques con la policía. Más de 80 personas fueron arrestadas el pasado fin de semana luego de que los manifestantes ocuparon las calles de la ciudad. Levantaron barricadas en las calles y arrojaron ladrillos y bombas incendiarias para intentar impedir el avance de la policía.
Lam anunció la semana pasada la creación de una plataforma para el diálogo y el martes dijo que incluiría a los manifestantes. Legisladores de la oposición cuestionaron la sinceridad de su iniciativa, que calificaron de táctica de demora.
No estuvo claro quién asistió a la reunión del lunes con Lam, que estuvo acompañada de los ministros de Educación e Interior. El diario South China Morning Post dijo, citando a una fuente no identificada, que participaron unas 20 personas que en su mayoría tenían 20 o 30 años.
Según Lam, su gobierno aceptó la principal demanda del movimiento y suspendió la ley de extradición, pero los manifestantes quieren su retirada formal. No todos los inconformes recurren a la confrontación con la policía, pero los que sí lo hicieron dijeron que es necesario que el gobierno responda.
La dirigente señaló además que sería inaceptable que el gobierno cediese a las exigencias por la presión.
"Si la violencia continua, lo único que haremos es enfrentar esa violencia a través de la aplicación de la ley”, señaló.
FUENTE: AP




