Perú Internacionales -  4 de febrero 2020 - 14:56hs

Expresidente peruano Fujimori sigue con problemas respiratorios

El octogenario expresidente peruano Alberto Fujimori, quien cumple una condena de 25 años de prisión, seguía este martes con problemas respiratorios en su segundo día hospitalizado, informó a la AFP su médico de cabecera, Alejandro Aguinaga.

"Se mantiene en (la unidad de) cuidados intermedios. Sigue con el problema respiratorio", dijo Aguinaga tras visitar al exgobernante (1990-2000) en la Clínica Centenario Peruano Japonesa de Lima.

Explicó que el expresidente de 81 años ha sido sometido desde el lunes a varios exámenes, entre ellos una tomografía pulmonar.

"Lo veo estacionario. En la tomografía revela una patología, seguimos trabajando", agregó sin dar detalles.

Aguinaga contó que el exmandatario de ancestros japoneses fue visitado este martes por su hijo Hiro, al día siguiente de ser internado tras sufrir en prisión problemas neurológicos y pulmonares, e hipertensión.

Los médicos del penal se percataron el domingo en la noche de que Fujimori no respiraba bien, por lo que le suministraron oxígeno y lo trasladaron a la clínica, la misma donde ha estado anteriormente por diversas dolencias.

Fujimori fue condenado en 2009 a 25 años de cárcel por dos matanzas perpetradas por escuadrones de la muerte integrados por militares que operaban durante su gestión y por actos de corrupción.

El exmandatario ha estado recluido en una base policial al este de Lima desde que fue revocado en octubre de 2018 un polémico indulto, que le había concedido en la Navidad de 2017 el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), que le permitió estar algunos meses en libertad.

Desde prisión ha visto como su primogénita Keiko ha sido enviada a prisión por supuesta corrupción y el desplome del partido fujimorista, que acaba de recibir un voto de castigo en las urnas que le hizo perder la hegemonía sobre el Congreso.

Además vio la ruptura entre sus dos hijos políticos, Keiko y el benjamín Kenji, que se han beneficiado de la popularidad del patriarca, y a quienes no ha podido reconciliar a pesar de sus ruegos.

Pese a los atropellos a los derechos humanos y los escándalos de corrupción que marcaron su década en el poder, muchos peruanos admiran a Alberto Fujimori porque derrotó a la guerrilla maoísta Sendero Luminoso y detuvo la hiperinflación heredada de su antecesor, Alan García.

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