España Internacionales -  10 de mayo 2020 - 10:44hs

Numerosos países viven última jornada antes de iniciar salida del confinamiento

Varios países europeos, en especial España y Francia, viven este domingo la última jornada antes de iniciar una cautelosa salida del confinamiento en medio a temores de una segunda oleada de la enfermedad que ya contaminó más de cuatro millones de personas y avanza inexorablemente en ciertas partes del mundo.

Desde que el nuevo coronavirus fue identificado, el número de muertos en todo el mundo ya ascendió el sábado a más de 277.000, de acuerdo con un conteo de AFP basado en datos oficiales, aunque observadores coinciden en que esos números son inferiores a la realidad.

En ese cuadro, diversos países preparan cuidadosamente el fin gradual y ordenado del confinamiento de sus habitantes, para evitar cualquier posibilidad de una segunda oleada.

Es un escenario complejo, ya que algunos países exhiben un evidente declive en los números registrados de nuevos casos y decesos, al tiempo que en otros -como Estados Unidos o Brasil- el fin del túnel aún parece estar lejos.

El caso emblemático es el de Corea del Sur, que fue apuntada como ejemplo en el manejo de la epidemia, hasta que flexibilizó las medidas de confinamiento, y el sábado la alcaldía de Seúl se vio forzada a cerrar todos los bares y clubes ante un nuevo y evidente aumento de los casos de COVID-19.

"El descuido puede conducir a una explosión de infecciones", dijo el alcalde de Seúl, Park Won-soon, y agregó que la orden seguirá vigente indefinidamente.

De igual forma, el levantamiento de restricciones en Europa no está exento de riesgos: en tres cantones alemanes se está superando el tope fijado de 50 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes.

En este sentido, la canciller Angela Merkel y las regiones acordaron un mecanismo de reconfinamiento a nivel local si el número de casos de la COVID-19 volvía a aumentar.

Rusia, por parte, registra unos 10.000 nuevos contagios al día y ha aumentado sus medidas de prevención para intentar atajar la epidemia, que surgió en China a finales de 2019.

En cambio, con 80 muertos registrados en las últimas 24 horas, que llevaron el total a 26.310 fallecidos, Francia tuvo este sábado su balance diario de decesos más bajo desde principios de abril.

Como Italia, Bélgica o Grecia, Francia iniciará en la semana el fin del confinamiento, aunque la aprensión por el futuro era patente.

"Desde el anuncio de nuestra probable reapertura, tengo el miedo metido en el cuerpo. Es una gran responsabilidad tener que proteger a mi equipo y a mis clientes", admitió Maya Flandin, directora de una librería de Lyon, en el este de Francia.

También en España se dieron señales positivas, pese a ser uno de los países más castigados por la pandemia, que causó 26.478 fallecidos. En las últimas 24 horas, murieron 179 personas, 50 menos que la víspera. Una cifra mucho menor al pico de 950 fallecidos diarios alcanzado a principios de abril.

A partir del lunes, salvo en Madrid y Barcelona, las zonas más afectadas, los ciudadanos podrán a partir del lunes reunirse con grupos de hasta diez personas, quedar en terrazas con aforo limitado o acudir a tiendas sin tener que pedir cita previa.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, pidió este sábado a los ciudadanos "prudencia" porque el nuevo coronavirus sigue "al acecho".

Entretanto, los 27 jefes de Estado y de gobierno de la UE apelaron el sábado a la solidaridad para salir "más fuertes" de la crisis, pese a sus problemas para formular una respuesta común frente a esta calamidad, con motivo del Día de Europa.

En China se autorizó, con condiciones, la reapertura de centros comerciales, restaurantes, cines, instalaciones deportivas, sitios turísticos y bibliotecas.

En el Reino Unido, el primer ministro Boris Johnson se dirigirá a los ciudadanos el domingo y podría poner en marcha una ligera flexibilización del confinamiento, pero no se esperan grandes anuncios en este país donde ya hubo más de 31.000 fallecidos, la cifra más trágica de Europa y la segunda más grave del mundo, después de Estados Unidos.

En Estados Unidos, país más afectado del mundo por la COVID-19, el total de decesos alcanzó los 78.746, con 1.568 fallecimientos apenas en las últimas 24 horas.

A pesar de ese saldo de víctimas fatales, y más de 1,3 millones de contaminados, varios estados comenzaron a flexibilizar su confinamiento.

Por su parte, el expresidente Barack Obama juzgó que la gestión de la pandemia que está realizando su sucesor, Donald Trump, es un "desastre caótico absoluto", según medios estadounidenses.

En América Latina, donde los muertos por coronavirus superan los 18.600, Brasil es el país más castigado por la pandemia. En la noche del sábado, el gigante sudamericano registró 10.627 muertos y 155.939 casos, aunque dada la incapacidad del país para realizar test generalizados expertos estiman que el balance podría ser 15 veces superior.

Mientras el mundo mira hacia otro lado, en la Amazonia brasileña la deforestación crece y podría batir el triste récord del año pasado. En los cuatro primeros meses de 2020 fueron talados 1.202 km2 de selva, dos veces la superficie de una ciudad como Santiago de Chile, según datos oficiales. La cifra es un 55% superior a la registrada en el mismo periodo de 2019.

Por otro lado, el presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, decidió pedirle a su homólogo Donald Trump apoyo con ventiladores, pruebas PCR y pruebas serológicas" para hacer frente a la pandemia, que hasta el viernes había causado 231 fallecidos y más de 8.000 contagios en el país.

En Argentina, el astro del fútbol Diego Maradona donó una camiseta firmada con la dedicatoria "vamos a salir de esta" a un barrio vulnerable de Buenos Aires. La iniciativa permitió juntar 90 kilos de alimentos y una cantidad importante material de protección que serán repartidos en el vecindario.

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