El papa Francisco mantiene, pese a sus dolores en la rodilla, su visita en julio a Canadá, donde pedirá disculpas por los abusos y violencias cometidos en internados católicos contra pupilos de poblaciones autóctonas.
Hace menos de dos semanas, el pontífice canceló su visita a República Democrática del Congo (RDC) y Sudán del Sur debido a dolores en la rodilla, que lo han obligado a usar silla de ruedas. También suspendió otros actos, lo que ha acrecentado los rumores sobre su salud, y sobre su propio futuro como jefe de la Iglesia católica.
Sin embargo, el viaje a Canadá, del 24 al 30 de julio, supone un importante paso para tratar el tema de los abusos sexuales a niños por parte de religiosos, y del encubrimiento de éstos durante décadas.
Sepulturas anónimas
"Pido perdón a Dios" y "me uno a mis hermanos obispos canadienses para pedir disculpas", había declarado en abril el sumo pontífice durante una audiencia en el Vaticano ante las delegaciones de las comunidades métis, inuits y pueblos originarios de Canadá.
El descubrimiento en los últimos meses de cientos de sepulturas anónimas de niños sacudió a Canadá y muchos sobrevivientes esperan un gesto firme del papa.
Entre finales del siglo XIX y la década de 1980, unos 150.000 niños indígenas, mestizos e inuits fueron reclutados a la fuerza en 139 internados en Canadá, donde fueron apartados de sus familias, su lengua y su cultura.
Miles murieron, principalmente de desnutrición, enfermedades o negligencia, en lo que el Comité para la Verdad y la Reconciliación definió en 2015 como "genocidio cultural". Otros fueron víctimas de abusos físicos o sexuales.
En el último año se han encontrado más de 1.300 tumbas de niños anónimas en los sitios de antiguos internados y las búsquedas prosiguen en todo el país.
Francisco fue invitado personalmente por los delegados inuits a visitar su región durante los encuentros que mantuvo con ellos en marzo y abril en el Vaticano.
Una hora
Para su viaje número 37 desde su elección en 2013, el papa Francisco irá del 24 al 26 de julio a Edmonton (Alberta), donde se reunirá una primera vez con miembros de delegaciones de las "primeras naciones", métis e inuits.
Acudirá luego a Québec del 27 al 29 de julio, para celebrar una misa en el Santuario Nacional de Sainte-Anne-de-Beaupré, uno de los principales lugares de peregrinación en América del Norte.
El 29 de julio, viajará a Iqaluit, ciudad del gran norte canadiense, donde se congrega el mayor número de inuits del país. Ahí, Francisco se reunirá con antiguos alumnos de los internados, antes de regresar a Roma.
"La peregrinación del Santo Padre estará centrada en la recuperación y la reconciliación con los pueblos autóctonos", reaccionó en un comunicado la conferencia episcopal de Canadá.
"Debido a su avanzada edad y sus limitaciones, creemos que la participación del papa Francisco en los actos públicos se limitará a alrededor de una hora", agregó.
"Sabemos que el Santo Padre quedó profundamente impactado por su encuentro con los pueblos autóctonos en Roma este año y que espera proseguir el importante diálogo que tuvo lugar", declaró monseñor Richard Smith, arzobispo de Edmonton, que coordina la visita.
FUENTE: AFP



