Organizaciones sociales argentinas se manifestaron el lunes en contra de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores por la acelerada inflación con una protesta en la que con un ataúd y vistosas coronas fúnebres representaron el “honorable entierro” del salario mínimo.
La inflación de julio fue de 7.4% en tanto que la tasa interanual escaló a 71%, lo que sitúa a la Argentina como uno de los países con mayor inflación en el mundo.
El Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) -uno de los organizadores de la protesta - dijo que el “trágico deceso” del salario mínimo fue acompañado por “pobreza e indigencia, que confirmaron su participación al conocerse la defunción".
Su pérdida “se tornó irreversible ya que un paro cardiorrespiratorio le privó del oxígeno necesario para alcanzar al índice inflacionario, lo cual afectó a sus zonas vitales más importantes, tales como la adquisición de la canasta básica alimentaria”, agregó en un comunicado.
Los alimentos son algunos de los productos que han registrado fuertes alzas en un país donde cerca de 40% de sus 47 millones de habitantes están en la pobreza.
Las prestaciones que reciben las personas que realizan tareas precarias en el marco de los planes estatales de ayuda para los más necesitados están en torno a los 22,000 pesos (153 dólares) y se calculan en referencia al monto del salario mínimo.
FUENTE: Associated Press




