Seis meses después de que fueran encontrados los cuerpos de los cinco jóvenes de nacionalidad chino-panameña, los moradores de la Barriada de El Campesino, en La Chorrera, aún recuerdan aquel día en que los cinco cuerpos fueron encontrados enterrados en la casa que está abandonada y que produce temor y malos recuerdos a toda la comunidad.