"La verdad que nada, yo no le doy importancia a él, si yo le doy importancia y resalto a Manuel Antonio Noriega, la gesta de Moisés y los demás quedaría por debajo de él" , así respondió Adela viuda de Giroldi, al preguntarle qué significaba el hombre que hoy paga condena por la muerte de su esposo y otros soldados, 26 años después de esta trágica pérdida para su familia expresa que no hay rencor y que su mayor anhelo es que en su casa haya “paz”.
Aunque han pasado 26 largos años, la señora Adela aún recuerda la despedida de su esposo aquel miércoles 3 de octubre de 1989, “Si caigo coge la bandera y sigue adelante, fue lo que me dijo, esa bandera eran mis hijos, yo cogí mi bandera que eran mis hijos para sacarlos adelante”, expresó.
Tras el fallido intento de lucha y que posteriormente fue denominada, la Masacre de Albrook, que acabó con la vida de varios soldados, Giroldi dejó en la orfandad a sus tres hijos, Moisés, Karina y Jousé, éste último en aquel entonces de apenas 10 años pero que recuerda muy bien el código de su padre, “primero Dios, luego la patria y tercero la familia”, expresó Josué quien dice que si su padre le dio el perdón a Noriega, por qué no hacerlo él.
La posición de la familia Giroldi surge tras una solicitud por parte de la defensa de Noriega de un cambio de medida cautelar a casa por cárcel debido al deterioro de su salud y el reciente diagnóstico de un tumor cerebral. Noriega de 82 años, paga condena en el centro penitenciario El Renacer, le corresponde al Segundo Tribunal de Justicia la decisión de cambia la medida.
FUENTE: Viola Guevara Gallimore