Panamá Nacionales -  4 de octubre de 2016 - 14:18

La historia del Bus 8B-06 plasmada en un libro tras 10 años de la tragedia

Las heridas permanecen diez años después. Sobrevivientes y familiares de las víctimas del incendio del Bus 8B-06, ocurrido en el sector de La Cresta el 23 de octubre de 2006 recuerdan el giro que dio sus vidas, pero no desmayan en la búsqueda de justicia.

Parte de ese camino que emprendieron tras la muerte de 18 personas que quedaron calcinadas dentro del autobús de la ruta Mano de Piedra-Corredor Norte, es dejar para las próximas generaciones, los testimonios a través de un libro que narra sus vivencias y las preguntas que quedan abiertas al considerar que no se ha hecho justicia.

Con el libro "Crónica de una tragedia anunciada", el abogado Víctor Martínez quien ha representado a familiares y sobrevivientes de esta tragedia busca no solo plasmar la historia, sustentada en documentos que a lo largo de estos años guardan relación con el caso, sino colaborar con la Asociación Panameña de Ayuda al Niño Quemado (Apaniquem).

Esta misma asociación es la que en 2006 rompió sus protocolos para atender a Luis Contreras y a la enfermera Lidia Atencio, quienes sobrevivieron pero quedaron con graves secuelas de la explosión del bus.

El lanzamiento oficial del libro será el próximo 13 de octubre y todo lo recaudado será destinado a Apaniquem.

En busca de la justicia

Además de la publicación de esta memoria, el Comité de Familiares organiza una jornada de sensibilización en universidades y diversas Facultades para que los estudiantes conozcan los testimonios de los sobrevivientes.

"No olviden esta terrible tragedia, al momento de levantarnos, al momento de tomar un bus recordamos esta tragedia", expresó hoy en conferencia, Contreras quien quedó con lesiones por las quemaduras que sufrió.

Pero la triste remembranza también se apodera de los familiares. Es el caso de Noemí Castillo quien perdió en ese incendio a su madre y hermana. Ella apela a que el gobierno reconozca a los familiares, dice que si para ella como hija es difícil recordar a su madre, lo es más para niños que nunca asistieron a una terapia después de perder a sus parientes.

Ante los tribunales, el caso no ha clausurado. Martínez explicó que en noviembre esperan prácticas de pruebas en Estados Unidos donde viajarán 16 personas como testigos del incendio. El abogado acudió al Tribunal de Kansas para reclamar por las empresas norteamericanas que ingresaron a Panamá el gas refrigerante H2GA y que provocó el incendio.

Martínez añadió que aguardan por una segunda sentencia de la Corte Suprema de Justicia, después de que la primera absolvió de responsabilidad penal al Estado. Aseguró que el caso será llevado ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), pero no dejarán de buscar la justicia.

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